Vacaciones solidarias 2017

Nuestra corresponsal, Carmen Valencia, te traslada a Perú para que vivas con ella el día a día de los voluntarios. Vive unas vacaciones únicas.

 
  • Día 12: El último trayecto a Nivín

    Las dos semanas en Nivín han pasado volando y, desgraciadamente, ya toca despedirnos. Entre sonrisas, regalos, comida y alguna que otra lágrima, profesores y niños de la escuela nos dicen adiós mientras subimos por última vez al autobús de regreso a Casma.

  • Día 11: Un aula abierta al mundo

    Parte de nuestra labor como voluntarios era la de marcar un antes y un después en el aula de cómputo, pero no queríamos que fuese sólo una cuestión estética sino que, de algún modo, dejásemos parte de nosotros allí. Por fin, después de mucho esfuerzo, ¡está terminada! Un aula abierta al mundo para los niños de la escuela rural de Nivín.

  • Día 10: La comunidad de Nivín nos acerca a la Pachamama

    La antigua cultura inca sostenía que la Pachamama o Madre Tierra era una deidad protectora que cobijaba a los seres humanos y favorecía la fertilidad de los campos. Estas creencias están todavía muy presentes en los pueblos indígenas de los Andes centrales, entre ellos, Nivín.

  • Día 9: Tirando muros invisibles

    "Desde el primer día vimos que la comunicación era el primer obstáculo", -me dice Adriana, voluntaria de Costa Rica, hablando sobre el grupo de los mayores- "Ni siquiera se comunicaban entre ellos". Una semana después, los voluntarios disminuyen poco a poco la distancia que les separa de unos jóvenes cada vez más conscientes del día de mañana.

  • Día 8: En la escuela también se aprende a fabricar abono orgánico

    La Institución María Parado de Bellido se preocupa de la educación en sus aulas, pero es consciente de que la mejor manera de hacerlo es fuera de estas. Además de los contenidos de la currícula, los profesores enseñan a los niños de Nivín conocimientos prácticos para la vida.

  • Día 7: Casma, una ciudad entre costuras

    Ayer sábado madrugamos más de lo previsto y amanecimos en Huaraz, ciudad situada en el valle andino Callejón de Huaylas. La carretera que conecta las ciudades estaba bastante estropeada por los huaicos. Recuerdo que en la escuela uno de los niños de Nivín me dijo: "Cuando vinieron los huaicos, todos lloraban. Yo lloraba".

  • Día 6: Construyendo hogar en Nivín

    Ponemos fin a la primera semana de trabajo. Han pasado sólo cinco días desde que llegamos a Nivín y parecen mucho más. Ya me siento parte de estos caminos de piedra, del invierno a 20 grados, de los desayunos con 'jugo' de papaya y plátano y del canto del gallo a mitad de la noche.

  • Día 5: Desenterrando la memoria de Nivín

    El que llega a Perú, se prepara para conocer un país con una historia milenaria ejemplificada con la ciudad escondida de Llaqtapata, más conocida como Machu Picchu. No obstante, el principal atractivo turístico peruano es sólo uno de las miles de maravillas arqueológicas que el país alberga. Y no fui consciente de ello hasta que llegué a Nivín y lo vi con mis propios ojos.

  • Día 4: Del dulce de leche a los frutos del Pacay

    El profesor Gustavo escribía en su muro de Facebook: "Un crisol de nacionalidades se despliega para mostrar a los estudiantes la belleza de otras tierras". Aprovechando la variedad de procedencias, los voluntarios juntamos a diario a todos los alumnos para abrirles nuestras puertas.

  • Día 3: En busca de superhéroes

    Desde que somos niños, todos tenemos superhéroes. En realidad, sabemos que no existen, pero para muchos son una figura a seguir, una inspiración. Para los alumnos de la escuela de Nivín, sus únicos superhéroes son los que forman parte de la realidad que conocen.

  • Día 2: Los niños de Nivín y su escuela por el cambio

    Nuestra jornada comienza con cacareos de gallina. No son ni las siete de la mañana y ya estamos en pie, dirigiéndonos a la reunión matinal. El cielo está gris en 'la ciudad del eterno sol', que es como se conoce Casma.

  • Día 1: Reconstruyendo la escuela rural de Nivín

    Por fin nos encontramos, viviendo el programa de Vacaciones Solidarias Internacionales de Fundación Telefónica: 15 empleados de Telefónica, de diversas nacionalidades, dedicados durante dos semanas a la comunidad de la Institución Educativa María Parado de Bellido en Perú.

 

Quince días llenos de emoción

Quince días y quince voluntarios con un objetivo común: dejar su grano de arena en los niños de la escuela y en su comunidad. Te invitamos a viajar y a vivir la experiencia con nosotros.

Vacaciones Solidarias Internacionales 2017 es una iniciativa del Programa Voluntarios Telefónica que ofrece a los empleados de la compañía la posibilidad de dedicar dos semanas de sus vacaciones a realizar un voluntariado en Latinoamérica. Es uno de los proyectos más antiguos y que este año celebra su 15º aniversario, por ello, queremos compartirlo contigo y contártelo en primera persona, para descubrirte otras realidades, las diferentes miradas de sus participantes y el corazón del voluntariado en el ámbito corporativo.

145 empleados de Telefónica, de 21 diferentes nacionalidades, desarrollan proyectos de voluntariado en 7 países

Durante dos semanas, Carmen Valencia, una Voluntaria Telefónica, irá contando sus experiencias desde la población de Nivín (Ancash) en Perú en un blog en Expansión.com.

Voluntarios Telefónica promueve la acción social de los empleados del Grupo Telefónica que quieren aportar una parte de sus recursos, sus conocimientos, su tiempo y su ilusión en beneficio de la comunidad y de los colectivos más desfavorecidos. El programa, gestionado desde Fundación Telefónica, es hoy una de las principales iniciativas de voluntariado corporativo en el mundo, con 27.134 participantes activos en 2016 entre todos los países en los que está presente Telefónica. El año pasado dedicaron 252.600 horas a realizar más de 4.000 actividades con fines sociales.

Tenemos un gran álbum de fotos, ¿aún no lo has visto?

 

Pero, ¿para qué sirve el voluntariado corporativo?

Una de las conclusiones del Congreso Europeo de Voluntariado Corporativo 2017, organizado por IAVE (International Assotiation for Volunteer Effort) y celebrado en mayo en el Espacio Fundación Telefónica en Madrid es que el voluntariado corporativo contribuye de forma determinante al desarrollo personal y profesional de los empleados.

Expertos de todo el mundo consideran que el voluntariado corporativo es una de las herramientas más potentes a disposición de las empresas para producir un impacto social sostenible, por la alianza de todas las partes implicadas: empresa, empleados, entidades sociales y comunidad, y por las sinergias que genera.

Mira la infografía
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Hasta ahora, han sido evidentes los beneficios para la empresa y la sociedad, y como forma de facilitar a los empleados su contribución a la comunidad, reforzando así su vínculo con la empresa. Lo revelador es que las empresas son cada vez más conscientes de que el voluntariado corporativo, debidamente gestionado, contribuye al desarrollo profesional de los empleados. Puede tener un impacto importante en la salud psicofísica de los voluntarios, aumentando su productividad y otros aspectos relevantes para la empresa (liderazgo, gestión del cambio o gestión de proyectos), a la vez que responde a problemas sociales reales y tangibles”.

De hecho, muchas empresas están aprovechando para ofrecer a sus empleados opciones de voluntariado que potencien determinadas habilidades o competencias.

Pero lo más revelador es que los estudios realizados hasta la ahora, demuestran que los voluntarios corporativos experimentan una vivencia significativa, que provoca beneficios a nivel físico, emocional y social (mayor autoestima, empatía, menos estrés, mayor integración). De todo lo anterior podemos inferir que el voluntariado corporativo hace mejores profesionales y mejores personas a los empleados.