Colecciones Artísticas

Descubre nuestras Colecciones Artísticas y Tecnológicas, cientos de obras de diversos periodos y formatos: pintura, escultura, fotografía... Y una nueva y revolucionaria manera de acceder a ellas, mediante el Kaleidoscopio.

Buscador


Inicios de la colección


En sus inicios, la Colección de Arte de Telefónica surge como respuesta al deseo de la Compañía.

Fotografía contemporánea


La Colección de Fotografía Contemporánea de Telefónica comienza a gestarse en el año 2002.

Cubismo


Constituida en torno a la contextualización de la obra de Juan Gris.

Obra en papel: TELOS


La Colección Telos nace en el año 85.

Pintura: Figuración Renovadora


Con el compromiso constante de contribuir al conocimiento y desarrollo de nuestra cultura.

Fecha:
1953

Técnica y soporte:
Óleo sobre lienzo sobre tablex

Medidas:
41 x 33 cm

Lugar y fechas del autor :
Oviedo, 29/04/1900 -- París, Francia, 25/10/1973


Descripción

A partir de 1952 Luis Fernández inicia una nueva etapa creativa que se ha definido como clásica y que se caracteriza especialmente por la producción de series. La primera de ellas, que lo mantendrá ocupado durante varios años, es la dedicada a los cráneos. El pintor ejecutó dos tipos de cráneos: los cráneos-máscara, como el que podemos observar en la imagen y los cráneos completos. Estas calaveras se acompañaban en ocasiones de velas u otros elementos, pero a veces, como en este caso, aparecen solas. Antes de realizar este óleo, Fernández hizo un calco previo que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Asturias. En este boceto se observa la forma en que el pintor trata la superficie del cráneo, reduciéndolo a figuras geométricas de forma trapezoidal. Este cráneo-máscara, que apoya el maxilar superior sobre una mesa, parece surgir de un vacío tenebroso sugerido por la total oscuridad que domina el fondo de la composición. Los cráneos de Fernández remiten a la pintura española del siglo XVII, por la que manifestó su admiración en diversas ocasiones. La calavera es un elemento esencial en la iconografía de la vánitas, que reflexiona sobre el paso del tiempo y sobre la muerte como destino inexorable de todo ser viviente. Memento mori, recuerda que vas a morir, parece querer decir un Fernández cada ve más inmerso en una suerte de espiritualidad que sin embargo no le hace abandonar su riguroso sentido de la ordenación formal y la geometrización, elementos que caracterizarán la casi totalidad de su producción.