Ignacio de Cárdenas, un arquitecto pionero


 

¿Sabías que el edificio de Telefónica es el primer rascacielos construido en España? ¿Conocías el nombre de su autor? Sí, Ignacio de Cárdenas.

Del 22 de marzo al 22 de septiembre 2016

Espacio Fundación Telefónica Madrid. (C/Fuencarral, 3)

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El edificio de la Telefónica en la Gran Vía ha sido testigo del paso del tiempo desde que a sus pies Madrid se desperazaba en los años 20 del siglo pasado. Miraba desde su altura de rascacielos “americano” cómo la tecnología desplegada por la nueva compañía Telefónica conectaba el país mediante el más revolucionario de los inventos del momento.

Esta exposición quiere descubrir el origen del edificio de la Telefónica, y sobre todo hablar del arquitecto que lo ideó, que lo diseñó, construyó y cuidó, Ignacio de Cárdenas. Un intrépido arquitecto que se dejó la salud en el edificio, “viviendo en él en la guerra resistiendo a los cañonazos que no pudieron abatirlo”.

Cárdenas, además de diseñar la sede de Gran Vía, también fue jefe de la Sección de edificios de la Telefónica de finales de los años 20 y 30 del siglo pasado. Este departamento se hizo cargo de construir nada menos que 42 centrales en tiempo récord, lo que suponía un impresionante trabajo de organización y coordinación llevado a cabo por un arquitecto que había terminado sus estudios el mismo año en que fue contratado por Telefónica.

Gran parte de lo que aquí se relata está basado en los ‘Apuntes para mis memorias‘ que el propio Cárdenas fue escribiendo a lo largo de los años: recuerdos, anécdotas, impresiones… y que la familia, a quien agradecemos su colaboración, ha permitido transcribir y utilizar como guía de esta exposición.

Una interesante selección de instantáneas familiares de Ignacio de Cárdenas, objetos personales, cuadernos de dibujos y extractos de apuntes que dan cuenta de la vida y obra del arquitecto pionero. La muestra la completan revistas y material gráfico del propio archivo documental de Telefónica.

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España años veinte

Ignacio de Cárdenas Pastor nace en Madrid en 1898, año de la pérdida de Cuba. Penúltimo de 16 hermanos, mientras cursaba la carrera de arquitectura fue llamado a filas para luchar en la guerra que España mantenía con Marruecos. En esta España convulsa de permanente crisis política se desarrolla su juventud. La contienda de África, el reinado de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera… Una época que en el país augura cambios, con una sociedad de grandes diferencias. Los movimientos anarquistas calan hondo en las capas más humildes y el ejército intenta desesperadamente cohesionar esa sociedad profundamente fragmentada y polarizada.

En 1924, Cárdenas consigue su título de arquitecto. Ese mismo año, en abril, se funda la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE). Creada por la ITT junto con inversores españoles, sólo cuatro meses después firma un contrato con el Estado para la reorganización, reforma y ampliación del servicio telefónico nacional, hasta entonces dividido entre diferentes empresas de mayor o menor tamaño y de múltiple titularidad (privada y pública). Es entonces cuando Ignacio de Cárdenas consigue una entrevista en Telefónica donde buscan un arquitecto, y se incorpora a la compañía.

Cuenta el arquitecto en sus apuntes cómo a principios de 1926, Sosthenes Behn –presidente de la ITT- le pregunta quién pensaba que era el mejor arquitecto español para hacer este proyecto. Tras dar varios nombres, cita a Juan Moya, a quien también había recomendado el duque de Alba. Antiguo profesor de Cárdenas, tenía trayectoria y fama reconocidas, además de ser el arquitecto de Palacio. Moya obtuvo finalmente el encargo y pidió que Cárdenas participase también en el diseño. El edificio del primero, muy barroco y recargado, no convencía a la compañía, mientras que los croquis del segundo gustaron a Behn: “Al poco tiempo el coronel Behn había decidido que yo sería el encargado de hacer el proyecto de la Gran Vía”, escribe Cárdenas.

Empiezan las obras

En octubre de 1926 comienzan las obras del edificio de Telefónica en la Gran Vía siguiendo el sistema de construcción de los rascacielos americanos, su esqueleto de vigas de acero roblonado se va levantando en Madrid. Se finaliza en tiempo récord: en 1928, la central ya está operativa para llevar a cabo la primera comunicación transatlántica Madrid-Nueva York, a la que asisten el rey Alfonso XIII y las cúpulas directivas de la ITT y la CTNE.

Las obras se concluyen oficialmente el 1 de enero de 1930. La sede social de Telefónica, destinada a “seducir al acccionista”, como quería Sosthenes Behn, asombra a Madrid. El primer rascacielos del país y el edifico más alto de Europa en el momento de su construcción será desde entonces la sede central de Telefónica.