Cat. EXPOSICIONES

Marte. La conquista de un sueño

PRÓXIMAMENTE (1 noviembre 2017 - 31 marzo 2018. 4ª Planta)

Espacio Fundación Telefónica Madrid. (C/Fuencarral, 3)

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La contemplación de la bóveda celeste ha ejercido desde siempre una profunda fascinación en el ser humano. En los astros los hombres hemos buscado durante siglos una representación de nuestras creencias y a través de ellos nos explicamos muchos de los fenómenos que nos rodean.

Mucho antes de que la primera nave se posara en Marte en 1971, el planeta espoleó la imaginación humana. Fuente de temor y fabulación al mismo tiempo, territorio de “los otros” y destino anhelado para el hombre del futuro, Marte representa en palabras de Carl Sagan “una especie de espacio mítico en el que hemos proyectado todos nuestros miedos y nuestras esperanzas”.

Pisar Marte es sin duda el gran reto que los exploradores del siglo XXI se han propuesto legar a las siguientes generaciones. Quimera para algunos, objetivo inaplazable para otros, lo cierto es que la llegada a Marte alimenta con fuerza el poderoso motor de la curiosidad humana con el que a menudo se construye el futuro.

Esta exposición aborda las raíces de esa fascinación, su impacto sobre la cultura y la ciencia y explora algunas de las hipótesis para convertirnos en la primera especie interplanetaria.

Cat. EXPOSICIONES

Norman Foster: Futuros Comunes

PRÓXIMAMENTE (6 octubre 2017 - 4 febrero 2018. 3ª Planta)

Espacio Fundación Telefónica Madrid. (C/Fuencarral, 3)

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La exposición ‘Norman Foster: Futuros Comunes’ tiene el objetivo acercar la obra del arquitecto y su visión del futuro a un público muy amplio, al mismo tiempo que mostrar sus fuentes de inspiración.

A través de doce secciones expositivas se repasan las ideas de Norman Foster sobre diferentes temas de interés social, siguiendo un itinerario que comienza con la reflexión sobre el pasado y termina con el futuro, pasando por la cultura, el trabajo, el bienestar o la sostenibilidad. Cada sección presenta un proyecto reciente junto a otro de su primera etapa, evidenciando la continuidad de estos rasgos en su arquitectura, orientada siempre a la prefiguración de un futuro común.

*Climatroffice (1971)_Norman Foster Foundation Archive © Norman Foster Foundation
Climatroffice (1971)_Norman Foster Foundation Archive © Norman Foster Foundation

 

Cat. EXPOSICIONES

Hitchcock. Más allá del suspense

Del 16 de junio al 1 de octubre de 2017

San Telmo Museoa (San Sebastián)

Nota de prensa Actividades

San Telmo Museoa presenta ‘Hitchcock, más allá del suspense’, producida por Fundación Telefónica y comisariada por Pablo Llorca, profesor de Historia del Cine y de Historia de la Fotografía en la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca (USAL). Es la primera itinerancia de esta gran muestra en torno a la figura del cineasta británico catalogado como el gran maestro del suspense. La muestra pudo verse por primera vez en el Espacio Fundación Telefónica del 5 de octubre de 2016 al 5 de febrero de 2017. Sin embargo, la obra de Alfred Hitchcock (1899-1980) va más allá del estereotipo y tres décadas después de su muerte, su cine sigue siendo difícil de clasificar. Mucho se ha escrito sobre el que está considerado uno de los creadores más geniales del siglo XX y todas las interpretaciones coinciden en señalar la fascinación visual que desprenden películas como ‘La ventana indiscreta’, ‘Vértigo’ o ‘Psicosis’, que son un compendio de imágenes de gran potencia que con el tiempo se han convertido en verdaderos iconos modernos.

‘Hitchcock, más allá del suspense’ no es una exposición lineal de la filmografía del célebre director. Por el contrario, se plantea como una mirada global a las claves esenciales de su cine para conocer y comprender toda su figura al completo. Se verán retratados aspectos personales y comerciales, la base fundamental de su proceso de creación y su lenguaje cinematográfico: su dominio de recursos del arte y el cine de vanguardia; su capacidad para rodearse de grandes colaboradores, desde técnicos y actores a diseñadores y guionistas, sobre los que ejercía un control férreo; el papel fundamental que tuvieron en sus obras los personajes femeninos y las relaciones complejas entre los dos sexos. Y por supuesto, la capacidad de sus películas para reflejar el tiempo en que fueron creadas y para evocar la atmósfera de cada época.

La exposición presenta, a través de fotogramas ampliados y secuencias de sus películas, storyboards, bocetos de decorados, vestuario y peluquería, carteles, fotografías, revistas y vestidos, un recorrido distribuido en cinco ámbitos que ilustran las claves más significativas de la filmografía del director: Introducción, donde se realiza un repaso a su biografía y filmografía, su relación con el cine desde bien temprano o cuáles fueron las influencias para la creación de los iconos del cineasta. Se hace especial hincapié en los colaboradores con quienes trabajaba de manera muy intensa; El toque Hitchcock, que recorre aspectos técnicos del director como las superposiciones de las imágenes, las ralentizaciones, el lenguaje menos sofisticado, la música que acompañaba a las secuencias dramáticas…; Mujeres y hombres, donde se manifiesta la difícil relación entre ambos sexos y el deseo como uno de los motores centrales de sus películas; Hitchcock y su tiempo, el arte y la arquitectura retrata la consciencia que tenía el autor sobre su época y el contexto artístico y cultural que vivió y que no pasó desapercibido en su cine y, por último, El revés de la trama: Hitchcock, las apariencias y los trucos, que pone ante los ojos de los visitantes el sistema de trampantojos que Hitchcock fomentó en sus películas además de otras formas de engañar al espectador a través de la pantalla.

Hitchcock en San Telmo

Antes de entrar a conocer con mayor detalle los contenidos de la exposición, hay que señalar que en su presentación en Donostia la muestra incluye algunos elementos nuevos: fotogramas de las películas ‘El enemigo de las rubias’ y ‘Chantaje’, ambas de sus comienzos; la película de 6 minutos ‘Anémic Cinéma’, de Marcel Duchamp, procedente de Cinédoc, de París, y fragmentos de películas familiares de la década de 1930, rodadas por él o por personas de su ámbito familiar, las cuales muestran a Hitchcock y los suyos en la intimidad, procedentes del British Film Institute.

Por otro lado, y dado que la exposición se celebra en San Sebastián, se ha decidido mostrar los lazos que unieron al director con la ciudad. Fue en Donostia donde tuvo lugar el estreno mundial de ‘Vértigo’, en 1958, un acto al cual el propio director asistió. Para ello se exhibirán cinco fotografías hechas durante su visita a San Telmo, así como un fragmento del  NoDo de julio de ese año.

Introducción

Hitchcock nace en 1899 en Londres en una familia católica y a muy temprana edad, con la muerte de su padre, se ve obligado a abandonar los estudios y emplearse en una empresa de telegrafía, al tiempo que asiste a clases de varias asignaturas, entre ellas historia del arte, dibujo y pintura. Pronto ingresa en la productora Famous Players-Lasky donde durante tres años realiza todo tipo de funciones, entre ellas guiones, decorados, vestuario y otros cometidos. Con 27 años se casa con su compañera de vida, Alma Reville. Entre 1924 y 1939, en Gran Bretaña, dirigirá 24 películas, nueve mudas, y se convierte en el director más popular del país.

Comienza en 1939 su época americana con un gran éxito: gana el Oscar a la mejor película con ‘Rebeca’ (1940), aunque su período más prolífico y más intenso sucede entre 1953 y 1960. Es entonces cuando realiza ‘La ventana indiscreta’ (1954), ‘Vértigo’ (1958) y ‘Psicosis’ (1960) para la Paramount, además de ‘Con la muerte en los talones‘ (1959), su única colaboración con la Metro.

Los presupuestos son generosos y la libertad creativa es amplia. Es el momento en el que también afianza la colaboración con sus dos actores fetiche, James Stewart y Cary Grant y la emisión de la serie de televisión ‘Alfred Hitchcock presenta’ –372 episodios de los que él mismo dirigió veinte –, donde realizaba una introducción especial en cada programa. Todo ello convirtió a su figura una de las más populares y admiradas a nivel mundial.

En 1962 arranca con el inicio de colaboración con Universal y rueda ‘Los pájaros’ (1963), film con el que consigue un éxito desde todos los puntos de vista, mientras que la controvertida ‘Marnie, la ladrona’ (1964) marca un período de decadencia comercial, y poco después también artística. Muere en Los Ángeles en 1980.

Desde el comienzo de su carrera Hitchcock controlaba todas sus películas; sin embargo, supo rodearse de colaboradores de calidad y apreciar lo que aportaban, aunque les controlaba férreamente. Saul Bass (1920-1996), famoso creador de títulos cinematográficos; Robert Burks (1909-1968), que colaboró en 12 películas del británico como director de fotografía; Edith Head (1897-1981), quien a partir de la década de 1950 diseñó el vestuario de todas sus películas en una época marcada por el tono sofisticado de las mismas o Bernard Herrmann, (1911-1975) compositor de la música de siete de sus películas y quien trabajó también con Welles, Mankiewicz o De Palma.

El toque Hitchcock

A lo largo de toda su carrera él se mostró fiel, con matices diferentes, a hacer un cine en el que lo visual y las respuestas emocionales del público eran fundamentales, lo que marcó su singularidad respecto a su propia época. El éxito comercial de la mayoría de sus propuestas le permitió esa diferencia y una libertad creativa de la que no disponían la mayor parte de sus colegas, que trabajaban para las grandes productoras.

Ya desde sus inicios, en 1927 asistía a la recién fundada London Film Society que proyectaba películas de vanguardia europea, de donde recoge determinadas formas para secuencias aisladas. Durante toda su carrera planteó sus películas y las historias que contaba de una manera visual, donde los recursos eran atípicos y muy personales. Así, en la segunda versión de ‘El hombre que sabía demasiado’ (1956) hizo avanzar la cámara en planos sucesivos, mientras sonaba la canción de Doris Day como si fuese la propia música la que se movía por el espacio hasta llegar al niño secuestrado.

Cuando comienza su carrera en EEUU crea una sociedad cuyo objetivo era dar a conocer a la prensa las noticias referentes a él mismo. Por ejemplo ‘Psicosis’ (1960) fue su obra maestra de la publicidad, con recursos raros hasta entonces como la insistencia en su propia figura como icono o el establecimiento de sesiones con horario fijo y no continuo.

En otro ámbito de cosas, a través de su lucha contra la censura, Hitchcock logró varios hitos con esta película: mostrar un pecho desnudo, si bien desenfocado; encargar un cartel que enseñaba por vez primera a una estrella en sujetador; comenzar el film con una larga escena de besos de dos figuras semidesnudas; y, lo más ofensivo para los más ortodoxos, enseñar en dos secuencias un retrete – una novedad en el cine de Hollywood –, incluido el sonido de la descarga de la cisterna.

Pero sin lugar a dudas, la secuencia más famosa de toda la obra de Hitchcock es el asesinato en la ducha, que en un primer lugar concibió sin música pero que, siguiendo la sugerencia del ya nombrado Bernard Herrmann, realizó finalmente con música, como todos conocemos.

Mujeres y hombres

La relación entre ambos sexos está presente en gran parte de la filmografía de Hitchcock. La mujer activa en Con la muerte en los talones, el deseo posesivo del hijo sobre la madre en ‘Psicosis’ (1960), o todo lo contrario en ‘Los pájaros’ (1962), son algunos ejemplos claros de la importancia de la relación entre los géneros y convierte el deseo en uno de los motores centrales de sus películas. Este es encarnado, también, a través de relaciones complicadas como en ‘Vértigo’ (1958), donde el protagonista es incapaz de amar a la mujer real.

La mujer ocupó un papel protagonista en su obra. Sus máximos exponentes fueron Madeleine Carroll, Ingrid Bergman, Grace Kelly y Tippi Hedren aunque había una gran diferencia entre ellas, desde la fascinación que mostró por Grace Kelly hasta la humillación a la que fue sometida Tippi Hedren en la grabación de ‘Los pájaros’.

Hitchcock y su tiempo, el arte y la arquitectura

Firme a la esencia cultural y artística de las épocas que le tocaron vivir, Hitchcock encontró la forma de introducir ambientes contemporáneos y reconocibles. Especialmente, y a partir de la década de los 50, introdujo signos de modernidad plástica y arquitectónica para lo que se inspiró en muchos artistas contemporáneos de la talla de Len Lye, Julio Le Parc, Picasso, Dalí, los hermanos Whitney, Balenciaga o Christian Dior.

Entre otros elementos empleó los espacios arquitectónicos de manera escenográfica. En ‘Con la muerte en los talones’ (1959) había alusiones diáfanas a Mies Van der Rohe, Le Corbusier o Henry Dreyfuss, que reflejan el triunfo del Estilo Internacional y cómo el director se apropió de él para sus maquinaciones. Las postales de la RDA fueron solicitadas expresamente por el director para inspirar los espacios de Cortina rasgada (1966), materializados a partir de esas imágenes.

De igual manera la alta costura también tuvo influjo en las películas de Hitchcock, ya que aportaban glamour, colaboró con Christian Dior y Balenciaga, entre otros. Especialmente tras la 2ª Guerra Mundial la clase media norteamericana triunfó y el gusto sofisticado de la Europa de postguerra se exportó. ‘Atrapa a un ladrón’ (1954) es su película de suspense más afín a la comedia elegante que tan de moda estuvo en la década de los cincuenta. Reflejaba una Europa identificada con la Costa Azul vista a través de las páginas de las publicaciones femeninas: lujo, voluptuosidad y sofisticación.

Por otra parte también plasmó el paisaje cotidiano en ‘Psicosis’ (1960): los nuevos automóviles, el paisaje de las gasolineras, los anuncios luminosos… todo ello fue apropiado para dar en la primera parte una sensación de normalidad, a través de un agigantamiento del signo que prefiguró la estética pop.

Los títulos de crédito tuvieron un papel importante a partir de su etapa en Paramount. Desde ‘La ventana indiscreta’ (1954) los títulos iniciales poseían un carácter de resumen de la película, bien a través de una imagen realista, bien a través de cartones dibujados. La colaboración con Saul Bass ofreció ejemplos de construcciones evocadoras a través de tipografías tratadas de manera plástica, dinamismo de la imagen y un sentido general de explicación alegórica de la película.

El revés de la trama: Hitchcock, apariencias y trucos

Hitchcock, quien no pretendía que sus películas fuesen espejos directos de la realidad, fomentó la estilización visual. Nunca pretendió que se notara, confiaba en la sugerencia y la eficacia de la retórica audiovisual. A medida que iba acercándose una época más realista y los rodajes eran en exteriores auténticos, Hitchcock desconcertaba a la crítica porque acentuaba, incluso, los aspectos más estilizados. Un claro ejemplo son los artificiosos decorados de ‘Vértigo’ (1958), ‘Marnie, la ladrona’ (1964) y ‘Cortina rasgada’ (1966).

A partir de ‘El enemigo de las rubias’, ya en 1927, Hitchcock decidió aparecer en sus películas. Lo que al comienzo era una necesidad, el ahorro de un figurante, se convirtió en un juego. La última de sus presencias sucedió en la última de sus películas, una silueta negra tras el cristal del registro de “nacimientos y defunciones”.

Exposición accesible

Las personas con discapacidad visual podrán visitar la exposición ya que tendrán accesibles los textos de sala en la web del museo en cuatro idiomas: euskera, castellano, francés e inglés, para descargarlos desde los teléfonos móviles. Esta iniciativa ha sido posible gracias a la colaboración de la asociación Begiris, Asociación Guipuzcoana para Promover la Inclusión de las Personas Ciegas o con Baja visión.


ACTIVIDADES

CINE:

Proyecciones de películas de Hitchcock en el patio. Entrada libre hasta completar aforo. 22:00.

4 de julio

– Spellbound (Recuerda, 1945). 111 min. VOS cast.

11 de julio

– Rebecca (Rebeca, 1940). 130 min. VOS cast.

18 de julio

– Vertigo (1958). 120 min. VOS eusk. 

SAN TELMO GAUA: HITCHCOCK

Exposición con apertura gratuita de 20:30 a 22:00. Música y servicio de bar. Proyecciones en la iglesia a las 22:00 con invitación.

Retirada de invitaciones: la semana de cada proyección, martes y miércoles socios/as museo, jueves a sábado general.

29 de julio

– The Birds (Los pájaros, 1963). 115 min. VOS cast.

26 de agosto

– Psycho (1960). 109 min. VOS eusk.

Se pueden concertar visitas guiadas: 943 481 561, stm_erreserbak@donostia.eus

Cat. EXPOSICIONES

Fotografía Contemporánea en la Colección Telefónica

23 de mayo - 16 de julio 2017

Centro Andaluz de Fotografía de Almería (CAF)

Arissa, la sombra del fotógrafo

El Centro Andaluz de Fotografía de Almería (CAF) acoge hasta el 16 de julio una de las muestras más comprensivas de la fotografía contemporánea del siglo XX perteneciente a los fondos de la ‘Colección Telefónica’: una selección de obras que reflejan los nuevos usos que los artistas han hecho del medio fotográfico en las últimas décadas.

El visitante podrá conocer los nuevos enfoques de la fotografía, desde las interpretaciones más estéticas de lo documental como las fotografías de Andreas Gursky o Candida Höffer hasta planteamientos más creativos o experimentales como los de Vik Muniz, Marina Abramovic o Cindy Sherman.

La exposición ‘Fotografía Contemporánea en la Colección Telefónica’ reúne 48 obras de las más de 100 que integran la Colección y abarca desde los años 70 hasta principios del siglo XXI. El objetivo es mostrar los nuevos enfoques de la disciplina, desde las interpretaciones más estéticas de lo documental, como las fotografías de Andreas Gursky o Candida Höffer hasta planteamientos más creativos o experimentales como los de Vik Muniz, Marina Abramovic o Cindy Sherman. El margen temporal abarca precisamente los años de profundo cambio en la forma de concebir el uso de la fotografía en el ámbito artístico y que determinó su incorporación definitiva a los circuitos del arte.

Las fotografías que aquí se exhiben abordan la construcción formal de la imagen contemporánea desde distintas temáticas: la arquitectura y el paisaje, con el legado fundamental de los Becher y la Escuela de Düsseldorf, la ausencia de presencia humana, los escenarios asépticos o la estética más conceptual del espacio; los simulacros, es decir, la manipulación de las imágenes, la simulación ficticia que cuestiona la percepción de lo que se ve y el cuerpo y la identidad, conceptos en revisión para los creadores visuales contemporáneos que se cuestionan los arquetipos, analizan subjetivamente el género del retrato y cuestionan los cánones como la feminidad o ponen acento en la autorrepresentación. En definitiva, la muestra es una panorámica de cómo la fotografía ha alcanzado el estatus que le corresponde como medio de expresión artística y, por tanto, ocupa un lugar preferente en las colecciones, museos y centros de arte de nuestros días.

La fotografía contemporánea en la Colección Telefónica

Salvo algunos museos estadounidenses que comenzaron a coleccionar fotografía a comienzos de los años treinta del siglo XX y algunos críticos e historiadores del arte antes de los setenta, la práctica de la fotografía artística y su difusión eran limitadas. Con el uso del soporte fotográfico por parte de algunos artistas pop, como el propio Andy Warhol, o los conceptuales, como Ed Ruscha, y la aparición de una nueva generación de artistas que se servían de ampliaciones enmarcadas de fotografías, se reclamó para la imagen la misma forma de contemplación que un cuadro. La muestra se centra en ese momento de la historia del arte y analiza sus consecuencias

La última itinerancia de los fondos de fotografía contemporánea de la ‘Colección Telefónica’ ha sido en el Centro Cultural Montehermoso de Vitoria de junio a septiembre de 2015.

 

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Julio Verne. Los límites de la imaginación

Del 12 de mayo al 26 de agosto de 2017

Espacio Fundación Telefónica Buenos Aires (Argentina)

La curiosidad y el ansia de conocimiento y de aprendizaje de Julio Verne por su entorno llegaron a convertirle en uno de los autores más prolíficos, populares e influyentes de la literatura universal con casi cien obras publicadas. En ellas, creó un imaginario de gran verosimilitud, gracias a su interés por la ciencia y a su avidez por documentar todo lo que narraba en sus obras. Sus novelas recogieron el espíritu de su tiempo, cartografiaron el mundo conocido y abrieron las puertas a espacios hasta entonces apenas intuidos.

La exposición ‘Julio Verne. Los límites de la imaginación’, que podrá verse en el Espacio Fundación Telefónica de Buenos Aires desde el 12 de mayo de 2017, disecciona el universo literario verniano y traslada a la realidad las hazañas y aventuras de sus obras a través de  once personajes históricos, que se atrevieron a llevarlas a cabo y fueron pioneros en sus disciplinas a mediados del siglo XIX y comienzos del XX.

La muestra, comisariada por María Santoyo y Miguel A. Delgado, pretende retratar estas fronteras, a veces invisibles, entre ficción y realidad, que en este caso se diluyen y convergen. A partir de una treintena de sus obras más representativas y de los distintos ámbitos en que transcurren sus novelas: la tierra, el aire, el hielo, el agua y el espacio, el visitante recorrerá de la mano de contemporáneos argentinos y extranjeros el imaginario plausible de Verne. Las hazañas de la periodista Nellie Bly, primera mujer en dar la vuelta al mundo en 72 días, es una de las historias de personajes que acometieron lo que el autor francés aventuró, a veces de modo visionario, en sus novelas.

El gabinete de Verne

Un espacio de creación, donde se disecciona la imaginación del autor a través de sus novelas, personajes, seres fantásticos y animales, medios de transporte e ingenios que coparon su obra, y que se podrá visitar en la exposición. Una instalación audiovisual nos descubre el bestiario, personajes y transportes que aparecen a lo largo de su vasta creación literaria.

Los territorios vernianos

Trotamundos

Julio Verne nace en Nantes en 1828 y, 44 años más tarde, escribe ‘La Vuelta al mundo en ochenta días (1872)’. En sólo cuatro décadas, se produjo un desarrollo vertiginoso de los medios de transporte, que cambió la concepción del mundo y del tiempo. El desafío imposible de Phileas Fogg de dar la vuelta al mundo se hace posible a mitad del siglo XIX y Verne vuelca en esta novela toda la información disponible sobre el estado mundial de las comunicaciones. Phileas Fogg usa en su periplo todos los transportes existentes en aquella época, desde el trineo o el elefante al paquebote o el tren.

Este apartado es un homenaje a los viajeros y exploradores de mundo y a todos los escenarios que descubrió Fogg en su reto. Más de 30 fotografías de época de la Colección del matrimonio Worswick, una de las más importantes del mundo en manos privadas y conocidos por haber recopilado el legado del fotógrafo norteamericano Walker Evans, recrean todos los lugares recorridos en tiempos de Phileas Fogg. Gran parte de las imágenes fueron tomadas en países exóticos de Oriente Medio y desvelan civilizaciones hoy perdidas como, por ejemplo, la China imperial.

La figura del trotamundos está también representada por Nellie Bly, la periodista norteamericana que entre 1889 y 1890 logró dar la vuelta al mundo en 72 días, batió el récord de Phileas Fogg y fue la primera mujer en lograrlo. En su viaje, hizo parada en Amiens y visitó al mismo Verne.

Mobilis in Mobili

La pasión por el mar es sin duda uno de los temas recurrentes en el universo literario de Verne. Aunque varias novelas giran en torno a esta temática, como ‘Los hijos del capitán Grant’, es sin lugar a dudas ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’ la mejor creación de Verne.

Maquetas y carteles de los primeros paquebotes comerciales del siglo XIX, imágenes del ‘Great Eastern’, el transatlántico más grande del momento en el que Verne viajó en 1867, nos permiten conocer los transportes marítimos de la época. Esta sección se completa con las primeras fotografías submarinas realizadas a más de 50 metros de profundidad por el biólogo Louis Marie Auguste Boutan.

Desiertos de hielo

En la época de Verne, los polos representaban el límite entre lo conocido y lo desconocido  y fascinaban a muchos lectores. Una curiosidad hacia lo ignoto que en la muestra se ejemplifica a través de personajes que acometieron expediciones hasta estas tierras heladas e inhóspitas, que Verne anticipó e imaginó en ‘La esfinge de los hielos (1897) o ‘Las Aventuras del Capitán Hatteras (1886).

En esta sección se muestran imágenes de expediciones polares, que acabaron en fracaso, como la del sueco S.A. Andrée o la del irlandés Sir Ernest Shackleton, un capitán Hatteras de carne y hueso, que quiso ser el primero en cruzar la Antártida de punta a punta. Diez imágenes de esta expedición, cuyos negativos congelados se encontraron el año pasado en la Antártida, podrán verse en Argentina por vez primera. También se exhiben casi 50 imágenes de la exploración del argentino Hernán Pujato, que buscaba fundar la primera colonia estable en el continente helado.

Flotar o volar

Esta sección está dedicada a la disyuntiva que se generó en los inicios de la aeronáutica, entre los defensores de los vuelos más ligeros que el aire, representados por los globos y los que apostaban por los más pesados, es decir, los primeros aviones. Es un recorrido por la conquista del aire, a través de personajes como el brasileño Santos Dumont, a quienes muchos consideran el primero en hacer volar un avión en 1906, o el fotógrafo francés Nadar, autor de las primeras fotografías aéreas de la historia y apasionado de la aerostática, que Verne retrató en el díptico ‘De la Tierra a la Luna y Alrededor de la Luna’.

La muestra recoge esta polémica entre aeróstatos y aeroplanos a través de diagramas, ilustraciones y grabados de la época de diferentes máquinas y una maqueta de monoplano Bleriot XI.

Alrededor de la Luna

La fascinación por viajar a la Luna, presente en la literatura universal desde el siglo IV a.C., fue un motivo recurrente en la cultura popular del siglo XIX y no podía serlo menos en la obra verniana, representada con las novelas ‘De la Tierra a la Luna (1865)‘ y ‘Alrededor de la Luna (1870)‘, que calaron profundamente en el imaginario colectivo y hoy en día revelan asombrosas coincidencias con la llegada real del hombre a este satélite en 1969.

La fiebre lunar queda además recogida a través de una serie de carteles relacionados con la Luna, que representan desde espectáculos de la época a imágenes de películas de George Méliès o las óperas inspiradas en Verne que Jacques Offenbach. También se muestra la pieza creativa documental “Vivir en una bala”, que recrea ‘De la Tierra a la Luna’. Un viaje que Verne imaginó en un proyectil lunar disparado por un cañón.

Cat. EXPOSICIONES

Destacados. Colección Telefónica

11 de mayo - 27 de agosto 2017

Patio Herreriano Museo de Arte Contemporáneo Español (Valladolid)

El Patio Herreriano Museo de Arte Contemporáneo Español de Valladolid acoge la primera itinerancia de ‘Destacados. Colección Telefónica’, una exposición que traza una breve panorámica de algunos de los capítulos más interesantes ocurridos en la historia del arte de dentro y fuera de nuestras fronteras a lo largo del siglo XX.

La exposición, que podrá visitarse del 11 de mayo al 27 de agosto de 2017, comprende una selección de 150 obras entre pintura, escultura y obra en papel y reúne, para la ocasión, algunas de las piezas más significativas e icónicas de la colección, no solo por la corriente artística que representan sino también por la importancia y la trascendencia del autor o el interés que generan en el ámbito cultural: Picasso, Gris, Magritte, Delvaux, Chillida, Tàpies, etc.

Las piezas elegidas para esta exposición permiten trazar una breve panorámica de algunos de los capítulos más interesantes ocurridos en la historia del arte de dentro y fuera de nuestras fronteras a lo largo del siglo XX. El Patio Herreriano Museo de Arte Contemporáneo Español de Valladolid acoge esta muestra que, posteriormente, viajará en itinerantica a otros museos españoles, comenzando por Murcia y Granada. La mayoría de estas piezas se han visto otras veces, pero nunca de manera colectiva.

L’appel ©Paul Delvaux. VEGAP, Madrid 2017
L’appel ©Paul Delvaux. VEGAP, Madrid 2017

Ecos de las Vanguardias, El Signo y la Forma y Hacia otros caminos

La muestra se divide en tres ámbitos diferenciados: ‘Ecos de las Vanguardias’, ‘El Signo y la Forma’ y ‘Hacia otros caminos’. El primer ámbito representa, a través de una selección de obras adquiridas en las últimas décadas, algunos de los movimientos más importantes de las vanguardias de principios del siglo XX: desde el cubismo de Juan Gris, Louis Marcoussis o Luis Fernández, entre otros; el surrealismo de René Magritte y Paul Delvaux hasta la desbordante creatividad de Pablo Picasso con tres obras de distintas técnicas y etapas.

En ‘El Signo y la Forma’, el visitante se sumergirá de manera monográfica en la obra de tres grandes del arte español más internacional: Tàpies, Chillida y Saura. Después de la Segunda Guerra Mundial, el arte pasa por un estado de malestar y se desarrolla el informalismo, un estilo complejo y diverso que se extenderá por Europa y Estados Unidos, y en el que la materia, el gesto, la ausencia de forma o lo abstracto generará numerosas e interesantes variantes.

Las obras que se exhiben en el ámbito ‘Hacia otros caminos’ vieron la luz a partir de la creación de una importante revista de pensamiento, tecnología y sociedad – la Revista Telos– que aun hoy edita Fundación Telefónica. Desde 1984 y durante más de quince años, la publicación contenía un cuadernillo central en el que se reproducían las series originales realizadas por los artistas invitados. Más de cuarenta artistas de diferentes generaciones, más o menos consagrados y con estilos y lenguajes totalmente diferentes, pasaron por las páginas de la Revista Telos, llegando a crear un interesante fondo de más de 400 dibujos. Se exhibe obra de Eduardo Arroyo, Soledad Sevilla o Guillermo Pérez Villalta, entre otros artistas destacados.

Second Canvas: cuatro obras, al milímetro

La exposición irá acompañada de la app Second Canvas Colección Telefónica, una nueva manera de conocer digitalmente los fondos artísticos de la colección. Con esta aplicación, las obras pueden verse a una resolución 20 veces superior a la que se consigue con una cámara profesional. La app también permite descubrir las historias que hay detrás de cada obra a través de sus detalles y compartirlos en redes sociales, acercando así estas piezas clave de la colección a todo el mundo.

Se puede descargar de manera gratuita para iPad, iPhone y dispositivos Android y tiene cuatro obras disponibles: ‘La Belle Société‘ de Magritte, ‘Assemblage amb graffiti‘ de Tàpies, ‘Yunque de sueños XIII‘ de Chillida y L’appel de Delvaux. Además, esta aplicación se puede probar en la misma sala expositiva a través de unos iPad ubicados delante de cada una de estas piezas. Una herramienta digital que nos permite aproximarnos de otra manera al patrimonio artístico de Telefónica.

Pablo Picasso, Le peintre au travail, 1964
Pablo Picasso, Le peintre au travail, 1964

La Colección Telefónica: ejemplo de coleccionismo corporativo

La Colección Telefónica se compone de un conjunto de más de 1.000 obras entre pintura, escultura, fotografía y obra en papel. La creación de este fondo se inicia en los años 80 con la intención de promover el reconocimiento de una serie de artistas españoles poco representados en los museos estatales. Se adquirieron entonces obras excepcionales de Juan Gris, Tàpies, Chillida, Picasso y Luis Fernández y a lo largo de las dos décadas siguientes, y con objetivos muy distintos al inicial, la Colección se va ampliando y abriendo a otros caminos artísticos.

Fruto de esta evolución, la Colección Telefónica ha sido calificada como colección de colecciones, al poder agruparse en varios bloques temáticos y por contener artistas magníficamente bien representados tanto en cantidad como en la calidad de sus obras. Con presencia nacional e internacional de autores más y menos consagrados, el contenido de la colección es ecléctico y diverso en cuanto a disciplinas y corrientes estéticas se refiere.

Nunca tuvo una vocación enciclopédica, no obstante, observada en su conjunto permite testimoniar algunos de los movimientos más significativos del siglo XX: desde el cubismo (representado con un valioso conjunto de más de 40 piezas), el surrealismo, pasando por el informalismo, la abstracción o las diferentes tendencias de la pintura figurativa. Sin olvidar el fondo de fotografía contemporánea, otro capítulo de gran interés, que reúne a algunos de los autores más relevantes de esta disciplina.

Cat. EXPOSICIONES

Las ‘Constelaciones de lo intangible’ de Luis González Palma, en Valladolid

Del 5 de mayo al 18 de junio de 2017

Sala Municipal de Exposiciones San Benito (Valladolid)

La Sala Municipal de Exposiciones San Benito, de Valladolid, acoge la retrospectiva ‘Constelaciones de lo intangible’, del artista Luis González Palma, uno de los grandes exponentes de la fotografía latinoamericana.

En la muestra, que permanecerá abierta del 5 de mayo al 18 de junio de 2017, el autor explora las posibilidades técnicas y formales de la fotografía y experimenta con la aplicación de betún de judea y pan de oro, redefiniendo así los límites entre la fotografía y la pintura, combinando imágenes y textos o proponiendo una experiencia escultórica de la imagen. Su universo está formado por constelaciones temáticas de un ciclo de permanente ida y retorno: a través del rostro y la mirada, Palma refleja el trauma, la pérdida, el dolor y el silencio derivados de la violencia vivida en Guatemala durante más de cinco siglos.

Comisariada por Alejandro Castellote y organizada y producida por Fundación Telefónica, la exposición recorre la producción artística de González Palma desde los años 80 hasta la actualidad y propone un viaje circular por las constelaciones temáticas que orbitan alrededor de su obra en un ciclo de permanente ida y retorno. Muestra un recorrido paralelo por la historia de la fotografía, con menciones al barroco, la pintura prerrafaelista y las dos corrientes antagónicas que han marcado el arte latinoamericano durante el siglo XX: la figuración y la abstracción.

La exposición, que se pudo ver en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid en el marco del festival PHotoEspaña, en el Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC), en el Centro Andaluz de Fotografía de Almería CAF y en el MUN de Pamplona, recorre el universo íntimo y enigmático del fotógrafo en una retrospectiva que aglutina más de 40 obras.

En la muestra, el autor explora las posibilidades técnicas y formales de la fotografía experimentando con la aplicación de betún de judea y pan de oro, redefiniendo los límites entre la fotografía y la pintura, combinando imágenes y textos o proponiendo una experiencia escultórica de la imagen. Su universo está formado por constelaciones temáticas que orbitan alrededor de su obra en un ciclo de permanente ida y retorno. La identidad y la memoria, la introspección, la intimidad, la reflexión sobre el poder y la representación de lo no visible son algunos de los grandes temas que sobrevuelan su producción.

En su primera etapa, que se desarrolla a finales de los años 80, el artista tiene como objetivo entender la diversidad étnica y cultural latente en su país, con constantes menciones a su historia, a los documentos generados por el poder colonial y a la memoria colectiva. Sus obras contienen numerosas referencias visuales e iconográficas configurando niveles de lectura e interpretación ambiguas y extremadamente sutiles. A través del rostro y la mirada, Palma explora aspectos inmateriales como el trauma, la pérdida, el dolor y el silencio, todos ellos sentimientos derivados de la violencia vivida en Guatemala durante más de cinco siglos. Pocos creadores basados en la fotografía llevaron tan lejos las posibilidades y los límites del soporte fotográfico incorporando a su obra elementos de la pintura o la escritura.

A partir de los años 90 su obra transita por un camino que lo lleva de lo popular a lo íntimo. Comienza a concentrarse en la exploración de la memoria y de las obsesiones personales. Es lo que se podría identificar como una segunda etapa en la que el trabajo derivado del contexto sociopolítico es abandonado progresivamente para dar paso a una reflexión mucho más introspectiva.

En sus obras de 2002 a 2012, asuntos como la intimidad, la incomunicación, la frustración de la pasión amorosa, la angustia y el deseo insatisfecho inundan su trabajo. En este momento, muchas de sus obras dejan de lado el retrato para centrarse en los espacios y los objetos que sugieren y evocan metáforas del mundo emocional del artista: sillas en las que no se puede descansar, objetos que desprenden una sensación de amenaza, presencias ausentes o escenarios desolados. En su mayoría, imágenes ancladas en espacios irreales y fantásticos con ciertos ecos surrealistas y un marcado aspecto teatral.

En su última etapa, Luis González Palma experimenta con la abstracción interviniendo fotografías antiguas y nuevas, a través del uso de figuras geométricas y del color, que recuerdan al concretismo y el neoconcretismo brasileño. Con la superposición de formas abstractas sobre imágenes figurativas aborda una vez más el análisis de la mirada.

Luis González Palma

Luis González Palma nació en Ciudad de Guatemala en 1957. Después de finalizar la carrera de Arquitectura su interés por el arte, la pintura y la fotografía le llevaron a formarse más intensamente en estos campos y a entrar en contacto con otros artistas guatemaltecos. En 1987 participó en la creación de Imaginaria, una galería que acogió en La Antigua a las voces disidentes del arte de su país. Más tarde, a finales de los años noventa, formó parte del grupo fundador de Colloquia, una iniciativa destinada al debate, la promoción y la difusión del arte contemporáneo en Guatemala. Tras varias estancias en Europa y a su regreso a Guatemala en 1998, se traslada en el año 2001 a Córdoba, Argentina, donde comienza a colaborar en varios proyectos con Graciela de Oliveira.

Desde sus primeras exposiciones en Centroamérica, EEUU y Europa hasta la actualidad, su obra ha sido fundamental para entender la fotografía latinoamericana. Entre sus innumerables muestras individuales destacan las celebradas en The Art Institute of Chicago, The Lannan Foundation, The Australian Centre of Photography, el Palacio de Bellas Artes de México, The Royal Festival Hall en Londres, el Palazzo Ducale di Genova, los Museos MACRO y Castagnino de Rosario, Argentina. También participó en numerosos festivales internacionales como el Photofest de Houston o Les Rencontres de Arles en Francia. Luis González Palma fue representante de su país en la 51ª Edición de la Bienal de Venecia.

Cat. EXPOSICIONES

Ada Lovelace. La encantadora de números

29 abril - 20 octubre 2017. 2ª Planta

Espacio Fundación Telefónica Madrid. (C/Fuencarral, 3)

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Ada Lovelace fue una mujer de inteligencia privilegiada, visionaria y valiente, que vivió una vida en muchos aspectos a contracorriente de su época. Ella supo ver en una máquina de calcular la futura era de la computación.

La primera programadora de la historia

Uno de los objetivos de este espacio expositivo es dar visibilidad y reconocimiento a mujeres inventoras poco conocidas u olvidadas. Primero fue la actriz Hedy Lamar y su sistema secreto de comunicaciones, después le siguió la maestra Doña Angelita Ruiz y su original enciclopedia mecánica, y ahora le toca ahora el turno a la extraordinaria matemática británica Ada Lovelace. Todo lo relacionado con esta exposición, también se podrá seguir y comentar en redes con el hashtag #LaPrimeraProgramadora.

Una figura imprescindible para entender la actual era de la informática, considerada como la primera programadora de la historia, Ada Lovelace fue una mujer de inteligencia privilegiada, visionaria y valiente, que vivió una vida en muchos aspectos a contracorriente de su época.

Esta muestra –en la segunda planta de Espacio Fundación Telefónica hasta el 15 de octubre– traza un breve recorrido por algunos de los hitos esenciales de su biografía: la peculiar formación para una mujer de su tiempo, su débil estado de salud, la admiración de muchos de sus colegas, sus fructíferos intercambios intelectuales con muchos de ellos –sobre todo con Babbage– , y por supuesto, su principal aportación: lo que se considera el primer programa de ordenador de la historia.

Una educación masculina para una mujer portentosa

Ada Augusta Gordon nació en 1815, en Londres, única hija legítima de George Gordon –Lord Byron– y Anne Isabelle Milbanke. Su madre Annabella era hija única de una acomodada familia con excelentes conexiones políticas. Inteligente y de ideas progresistas, tuvo una formación inusual para una mujer de su tiempo. Byron la llamaba su “princesa de los paralelogramos” debido a sus conocimientos y amor por las matemáticas.

Lady Byron sometió a su hija a una estricta educación con la intención de apartar de ella cualquier atisbo de la irracionalidad o influencia “poética” heredada de su padre. Su formación corrió a cargo de diferentes profesores, mentores e institutrices: francés, música, alemán, latín y griego, historia, y por supuesto, ciencias y matemáticas formaron su insólito plan de estudios. A los doce años, Ada se obsesionó con la idea de volar hasta tal punto que escribió un tratado con sus investigaciones: diseccionó pájaros, estudió su anatomía, realizó cálculos matemáticos sobre ella; analizó materiales para construir alas: plumas, papel, alambre….

Pronto dejó atrás a su madre y a sus primeros profesores en conocimientos matemáticos. Pidió a Mary Somerville, una ilustre científica, que fuese su tutora. Con ella mantuvo una intensa correspondencia sobre matemáticas avanzadas.

Brillante, intrépida y reconocida amazona, no parece que Lady Lovelace encajara demasiado bien en la rígida sociedad victoriana.

El gran encuentro de su vida: Charles Babbage

Cuando Ada contaba tan solo con 18 años conoce a Charles Babbage, la persona que más le influiría y con quien mantuvo una amistad y colaboración de por vida.

Babbage era un inventor rico y famoso. Y, además, todo un talento: era titular de la cátedra lucasiana de matemáticas de Cambridge, que antes había pertenecido a Newton y que después ocuparían ilustres científicos como Stephen Hawking: Darwing, Dickens, Florence Nightingale, el Duque de Wellington, Augustus de Morgan, Lord Tennyson, Faraday, Wheatstone eran asiduos de sus veladas.

En estas fiestas Babbage disfrutaba mostrando una de sus invenciones: un fragmento de una máquina automática de calcular: la Máquina de las Diferencias. Según relató una invitada, cuando Ada vio este modelo entendió inmediatamente cómo funcionaba y supo ver “la belleza del invento”.

La máquina analítica

Mientras Babbage trabajaba en su Máquina de las Diferencias, tuvo otra idea, una máquina más avanzada: la Máquina Analítica, pensada para ejecutar cualquier tipo de cálculo matemático. Compuesta por altas columnas de ruedas dentadas apiladas, comunicadas entre sí por engranajes y palancas y alimentada por una máquina de vapor, hoy en día está considerada como el antecedente de los ordenadores actuales. La programación se llevaba a cabo mediante tarjetas perforadas, que hacían funcionar toda la maquinaria y también podían utilizarse para almacenar datos.

En las miles de notas y diseños que Babbage enviaba a Ada sobre la Máquina Analítica, se describían casi todas las características y elementos básicos incorporados hoy en los modernos ordenadores: dispositivos de entrada y de salida, memoria y procesador. Pero no llegó a construirse. La tecnología de la época era insuficiente para fabricar sus miles de componentes.

Las aportaciones de Ada Lovelace

En 1840, el matemático Charles Babbage dio una conferencia en Turín sobre su invento. A ella asistió Luigi Federico Menabrea, un ingeniero militar que llegaría a ser Primer Ministro de Italia. Menabrea, impresionado por la máquina de Babbage, escribió en una revista francesa un artículo titulado “Esquema de la Máquina Analítica”. El único documento publicado sobre tan sorprendente artilugio y en el que describe la estructura básica de la máquina.

Ada Lovelace, a instancias del científico e inventor Charles Wheatstone, tradujo este artículo al inglés, añadiéndole una serie de notas explicativas. Esta notas duplicaban con creces la longitud del texto original de Menabrea y convirtieron esta publicación en uno de los documentos más importantes de la historia de la computación, gracias a la aportación del genio de Ada Lovelace.

En esas notas de Ada se encuentra el avance de muchas ideas modernas de programación como bucles, enunciados y el concepto de la computación de propósito general.

Más allá de la resolución de ecuaciones numéricas, Lovelace proponía la posibilidad de que mediante la manipulación de símbolos se podía operar sobre cualquier tipo de información, no sólo números. En una época anterior a la introducción de las matemáticas en la lógica, este concepto suponía un avance extraordinario y revolucionario.

Ada incluyó en las notas un algoritmo que demostraba exactamente cómo podía utilizarse la máquina para computar una secuencia de números complejos. Lovelace iba más allá de una mera reflexión académica sobre el potencial de la Máquina Analítica y creaba el primer programa de ordenador de la historia. Ella vio en esas columnas de engranajes, una máquina de propósito general, capaz de manipular símbolos e información y conseguir resultados sin intervención humana.

Un elemento fundamental: las tarjetas perforadas

Para que la extraordinaria máquina de Babbage funcionara, Lovelace explicaba en la Nota A al documento de Menabrea cómo recibiría, mediante el uso de tarjetas perforadas, la información sobre la función que se quería que desarrollara. De la misma manera, los resultados podrían ser también emitidos por la máquina perforándolos en estas tarjetas. Además, sería posible organizar las tarjetas de manera que la máquina pudiera realizar un largo y complicado programa sin la intervención humana.

Ese sistema de tarjetas perforadas fue utilizado para programar los primeros ordenadores desde los años 50, hasta mediados de los 80 del siglo XX, años después de la muerte de Lovelace y Babbage.


Con la colaboración de:

Museo del Romanticismo. Madrid
Museo de la Farmacia Hispana – Patrimonio histórico Universidad Complutense de Madrid.
Museo de Medicina Infanta Margarita. Real Academia Nacional de Medicina
Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya.
Heinz Nixdorf MuseumsForum. Paderborn (Alemania)

Cat. EXPOSICIONES

El Arte en el cómic

21 de abril - 4 de junio 2017

Sala de la Pasión (Valladolid)

Medio centenar de dibujantes y artistas del noveno arte reinterpretan las grandes obras de la historia de la pintura universal en la exposición ‘El Arte en el cómic’, comisariada por el escritor Asier Mensuro y producida por Fundación Telefónica. La muestra, que podrá verse en la Sala de la Pasión, de Valladolid, del 21 de abril al 4 de junio, está dividida en tres espacios: la presencia del cómic en los grandes museos, una selección de la Colección Telefónica en formato cómic y el homenaje particular de algunos dibujantes sobre piezas de arte emblemáticas.

El cómic se cuela en el museo

Tres grandes instituciones culturales fueron las primeras en dejar entrar a grandes dibujantes en sus salas. El Museo del Louvre, de la mano de Fabrice Douar, editor del museo, y Sébastien Gnaedig, director de la editorial Futuropolis, creó en 2005 una colección de cómics en los que las obras del museo y sus colecciones eran los elementos centrales de la historia, materializándose en 2009 en la exposición ‘Le Louvre invite la bande dessinée’.

Secretes. L'Angelus. José Homs y Frank Giroud. Dupuis, 2010.
Secretes. L’Angelus. José Homs y Frank Giroud. Dupuis, 2010.

El Museo de Orsay creó en 2014, y de la mano también de la editorial Futuropolis, su propia colección de cómics ambientada en sus colecciones de arte. Y en ese mismo año los cómics llegaron a los museos españoles con el álbum ‘Mitos del Pop’ de Miguel Ángel Martín, por encargo del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid como complemento de la exhibición homónima dedicada al Pop Art. En la exposición podremos contemplar ‘Un enchantment’ de Christian Durieux, ‘La balsa de la Medusa’ de Eric Liberge o ‘La Gioconda’ de Marc-Antoine Mathieu. En este apartado, se podrán ver además 5 páginas creadas por el historietista KEKO para el Museo del Prado. Es autor de ‘La Isla de los Perros’ (1986), ‘Bob Deler’ (2008), ‘La Protectora’ (2011) y ‘El Perdón y la Furia’ (2016).

La Colección Telefónica se convierte en cómic

Con ‘El Arte en el Cómic’, Fundación Telefónica se suma a esta iniciativa encargando versiones libres de algunas de las mejores piezas de su patrimonio artístico a ilustradores e historietistas de prestigio.

Entre ellos, Javier Olivares, Premio Nacional de Cómic de 2015 y Santiago García, ofrecen su visión de Constructivo en blanco y negro ‘TBA’ (1933) de Joaquín Torres-García.

Colección Telefónica: Composición Cubista. Juan Berrio, 2016.
Colección Telefónica: Composición Cubista. Juan Berrio, 2016.

La dibujante Mamen Moreu realiza tres ilustraciones que homenajean a las obras ‘Le peintre au travail’ de Pablo Picasso, ‘Assemblage amb graffitti’, de Antoni Tàpies, y ‘La Belle Société’, de René Magritte. Juan Berrio por su parte, se documenta sobre el periodo en que María Blanchard pinta la obra Composición cubista (1918), y realiza una historieta de una sola página que emula la estructura del mítico ‘Cómic 13, Rue del Percebe’ de Francisco Ibáñez.

Otros autores que realizan versiones de cuadros de la Colección Telefónica son Ana Galvañ, con dos ilustraciones de ‘Psychological Morphology’, de Roberto Matta, y ‘Nature morte cubiste’, de María Blanchard; Tyto Alba con dos versiones de ‘Verres, journal et bouteille de vin’, de Juan Gris y ‘L´appel’, de Paul Delvaux; y Teresa Valero, con una imagen de ‘La chanteuse’, de Juan Gris.

La pintura en el cómic

La muestra recoge cómo las grandes obras de la pintura aparecen en el cómic. Se trata de un acercamiento novedoso al mundo de la pintura, una mirada personal y un homenaje de los historietistas que, conscientes de la capacidad narrativa del noveno arte, utilizan sus recursos para mostrarnos el mundo de la pintura de un modo distinto al que habitualmente ofrecen críticos y teóricos del arte.

3 páginas sobre el Guernica. Javier Olivares y Santiago García. Semana Negra, 2006.
3 páginas sobre el Guernica. Javier Olivares y Santiago García. Semana Negra, 2006.

Esta parte cuenta con piezas como 3 páginas sobre el ‘Guernica’ de Javier Olivares y Santiago García; ‘La voz del pueblo’, de Gustavo Rico; Jorge García que recrea ‘La carga de los mamelucos’ de Francisco de Goya; o ‘Espejo del alma’, de Teresa Valero y Juan Díaz Canales, que incluye versiones de algunos de los principales lienzos del movimiento impresionista.

 

 

 

 

 

Cat. EXPOSICIONES

3D. Imprimir el mundo

Del 15 junio al 22 octubre 2017. 4ª Planta

Espacio Fundación Telefónica Madrid. (C/Fuencarral, 3)

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¿Qué capacidad transformadora tiene esta tecnología en los procesos productivos, en la relación del individuo con los objetos y en la sociedad en general? ¿Qué tipo de objetos impresos podemos encontrar en estos momentos y en qué ámbitos se utilizan? ¿Hasta dónde puede llegar el uso de impresoras 3D?

Foto: Daria Ratiner

Estas y otras cuestiones se abordarán en ‘3D. Imprimir el mundo’, una exposición comisariada por los arquitectos y diseñadores Carmen Baselga y Héctor Serrano en torno a la tecnología de impresión tridimensional y su impacto en disciplinas tan variadas como la medicina, la moda, la gastronomía o la arquitectura. Una verdadera transformación que permite al ciudadano fabricar cualquier cosa, reformulando conceptos fundamentales como la autoría, la sostenibilidad, la educación o la accesibilidad.

La exposición se organiza en cuatro grandes bloques temáticos: Del bit al átomo; Por el espejo retrovisor; La huella tridimensional y Un paso más allá. En el primero se explicade manera sencilla en qué consiste la impresión 3D, los tipos de impresión, la variedad de materiales que se utilizan y los principios que guían esta tecnología. En el segundo bloque, una mirada al pasado desde el presente permite descubrir el origen y la evolución hasta la actualidad de esta tecnología, destacando los diferentes hitos que se han producido a lo largo del tiempo: empresas implicadas, valor económico de la industria, impresoras vendidas al año, etc… El tercero muestra algunos ejemplos de aplicación de esta tecnología en varios ámbitos e invita a reflexionar sobre el fenómeno desde diferentes puntos de vista. En el último bloque se plantean, a modo de epílogo, predicciones y expectativas de futuro de la impresión 3D.

Además de objetos, la muestra se completará con una serie de visualizaciones y audiovisuales, entre los que destacan entrevistas a profesionales de perfiles tan dispares como la bioingeniería, el diseño, la filosofía, la robótica o el movimiento maker. Todo ello para ofrecer al visitante una mirada lo más amplia posible a un fenómeno digital considerado por muchos la próxima revolución industrial.

Del bit al átomo

“Si el final del siglo XX fue sobre la información haciéndose digital, el siglo XXI será sobre acercar el mundo virtual y el físico”, Hod Lipson y Melba Kurman

El bit es la unidad básica de información empleada en informática y el átomo es su equivalente en el mundo físico. A medida que la distancia entre ambos se va reduciendo estamos eliminando la frontera entre lo digital y lo físico. La impresión 3D está haciendo real precisamente esto, traducir lo que existe solo en el ordenador en materia y viceversa; lo que significa una nueva forma de entender la materialización o la fabricación.

Urban Cabin. ©Sophia van den Hoek
Urban Cabin. ©Sophia van den Hoek

Por el espejo retrovisor

La historia de la impresión 3D no es tan reciente como parece. Los primeros experimentos con este modo de fabricación comenzaron a finales de los años 60, aunque no fue hasta mediados de los 80 cuando se empezó a desarrollar la tecnología como la entendemos hoy en día. La primera impresora comercial, la SLA-1 de 3D Systems, fue el comienzo de la fabricación aditiva. En los primeros años se utilizaba solo para prototipos, pero en la última década se está usando para fabricar productos acabados y listos para su utilización. Al mismo tiempo estamos presenciando la democratización de la tecnología: las impresoras 3D son cada vez más asequibles y están entrando en el ámbito doméstico, lo que significa la descentralización de la fabricación y la (con)fusión entre consumidor y productor.


DESCARGA #ELMUNDOEN3, LA GUÍA PRÁCTICA DE LA EXPO

La huella tridimensional

Al igual que el hombre deja marcas y señales por donde pasa, la tecnología de la impresión en 3D tiene un fuerte impacto en la economía y en nuestra sociedad. Este bloque, dividido en varias secciones (Nuevo juego, nuevas reglas. Aprender haciendo. Hecho a medida. Hacer sostenible. Nuevo medio nuevos lenguajes. Cambios productivos. Comer con impresión), está dedicado a repasar algunas de las “huellas” más relevantes que se han detectado hasta el momento, mostrando algunos ejemplos de aplicación de esta tecnología en varios ámbitos.

Un paso más allá

En el último apartado se plantean, a modo de epílogo, predicciones y expectativas de futuro de la impresión 3D. A destacar lo que el profesor del MIT, Skylar Tibbits, presenta como la impresión 4D que consiste en programar objetos físicos y materiales biológicos para que cambien de forma, propiedades e incluso calculen fuera de una materia construida de silicona (refiriéndose a los chips).

Programa de talleres y visitas

      • La exposición 3D. Imprimir el mundo va acompañada de un programa de talleres elaborado por nuestro equipo educativo. Hay talleres para todas las edades y la inscripción es gratuita. Consulta aquí todos los detalles.
      • La exposición ‘3D. Imprimir el mundo’, además de las visitas comentadas habituales, constará detres recorridos especiales en los que se requiere reserva previa a través del siguiente correo electrónico actividades.espacio@fundaciontelefonica.com durante el periodo que dura la exposición, del 15 de junio al 22 de octubre de 2017. Consulta aquí todos los detalles