Exposición

Título De Madrid a la Luna

Todo el mundo sabe que la misión del Apolo 11 fue un éxito, pero pocos conocen el papel que España y, en concreto, Telefónica desempeñaron en este logro. Te lo contamos en #DeLaSierraALaluna, una muestra en pequeño formato.

Fecha 11 mayo 2018 - 2 febrero 2020
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De Madrid a la Luna

El Espacio Efemérides se renueva con nuestra última propuesta en pequeño formato. Un viaje en el tiempo que nos permitirá sumergirnos en el acontecimiento que invadió las televisiones, acaparó los titulares y capturó la mirada de todo el mundo hace cincuenta años: la llegada del hombre a la Luna.

En 1961, John Fitzgerald Kennedy prometía que Estados Unidos enviaría un astronauta a nuestro satélite antes de que terminase la década. Arrancaba así un reto científico y tecnológico sin precedentes en el que participaron cerca de cuatrocientas mil personas. Entre ellas figuraban más de cuatrocientos españoles que, desde las dos estaciones espaciales principales de España, desempeñaron un rol fundamental en la misión.

El astronauta Buzz Aldrin. (Foto: NASA)

Pero, ¿quiénes eran esas doscientas personas? ¿Por qué la NASA eligió a España para ubicar estas estaciones? ¿Cuál fue el papel de la Compañía Nacional Telefónica de España en todo esto?

A través de paneles, vídeos y documentos originales, la muestra reconstruye los acontecimientos que hicieron posible el periplo espacial y ofrece un contexto internacional para entender cuándo y cómo Telefónica y la NASA empiezan a trabajar de manera conjunta. Por el camino, iremos desvelando la historia de esos españoles que se dedicaron a hacer posible una de las mayores hazañas del ser humano.
La exposición contiene algunas piezas de valor histórico y maquetas espaciales, así como fotografías y certificados de reconocimiento por parte de la NASA al personal de Telefónica, parches de las distintas misiones Apolo. Así, destacan:

Acta original del consejo de Telefónica del año 1960 donde se explica que en breve “entrará en servicio una línea entre la playa de Maspalomas y Las Palmas para dar servicio a las instalaciones del Proyecto Mercury”.
Contrato original entre NASA y Telefónica del año 1967.
Maqueta del cohete Saturno V que serviría para llevar a tres astronautas a la Luna.
Maqueta de la nave Apolo, que consta del módulo de mando y servicio y el módulo lunar que se posó sobre la superficie lunar.

Telefónica, socio de confianza de la NASA

 

20 de julio de 1969. Un nuevo capítulo de la historia se escribía cuando la humanidad, representada por los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin, daba sus primeros pasos sobre la superficie lunar. Todo el mundo sabe que la misión de la nave Apolo 11 fue un éxito. Pero lo que no tantos saben es que el lanzamiento estuvo a punto de cancelarse en el último momento, debido a un problema con las comunicaciones. Y también pocos conocen el papel fundamental que España y, en concreto, Telefónica desempeñaron en este logro.

Antena Maspalomas (Canarias)

En los años previos al alunizaje, los norteamericanos habían ido firmando acuerdos con distintos países para que albergasen estaciones de seguimiento de sus naves. España fue uno de los elegidos, y en 1960 se instaló la Canary Station, en Maspalomas, para dar soporte al Programa Mercury. Es en esta época cuando la Compañía Telefónica Nacional de España empezó a prestar sus servicios a la NASA, asegurando las comunicaciones entre el primitivo centro de control de misión, que luego sería mundialmente conocido como Houston, la nave y los astronautas.

Telefónica siguió de cerca las tecnologías emergentes en el campo de las comunicaciones por satélite, especialmente desde 1963. Así, fue uno de los miembros fundadores del Consorcio Internacional de Telecomunicaciones por Satélite (INTELSAT, por sus siglas en inglés). A mitad de la década de los años sesenta, la NASA solicitó a Telefónica la instalación de dos nuevas estaciones en España (Buitrago y Maspalomas-Agüimes), que cubrirían el afamado Programa Apolo. Esas misiones requerían antenas y equipos más grandes y potentes para manejar un mayor volumen de datos, voz e incluso televisión por satélite. A lo largo de todo este proceso, la misión de Telefónica consistió en proporcionar apoyo operativo a las diferentes misiones.

Después del Apolo XI, Telefónica siguió prestando un valioso servicio a la NASA en las misiones lunares que sucedieron, tal y como quedó reflejado en numerosos mensajes de agradecimiento de la agencia. La NASA confió en Telefónica desde el inicio de esta gran carrera espacial como socio de confianza para conseguir lo que un día fue un sueño: conquistar la Luna.