Terror en el laboratorio: de Frankenstein al Dr. Moreau


 

La muestra rastrea en el siglo XIX el origen de científicos y creaciones arquetípicas que la ciencia ficción nunca ha abandonado desde entonces.

22 de marzo – 21 de mayo de 2017

Espacio Santa Clara (Sevilla)

El Espacio Santa Clara acogerá entre el 22 de marzo y el 21 de mayo ‘Terror en el laboratorio: de Frankenstein al doctor Moreau’, una exposición producida por Fundación Telefónica y que pudo verse en Madrid, por primera vez, entre el 16 de junio y el 16 de octubre de 2016. La muestra profundiza en los experimentos científicos y las creaciones arquetípicas del S.XIX, así como en las derivas iconográficas de Frankenstein y otros seres como Mr. Hyde, el Hombre invisible o las criaturas del doctor Moreau.

La exposición reflexiona sobre la época en la que estos personajes, ideados por escritores tan reconocidos como Stevenson, Wells, Hoffmann o Villiers de L`Isle- Adam, se convirtieron en iconos de la literatura de ciencia ficción. Esta literatura está representada en la exposición a través de seis grandes obras: Frankenstein o el Moderno Prometeo, La Isla del doctor Moreau, El extraño caso del Doctor Jekyll y Mr. Hyde, El hombre Invisible, El hombre de la arena o La Eva futura, obras que trataban temas tan atemporales que siguen teniendo vigencia hoy como la genética, la robótica o la inteligencia artificial.

La muestra, comisariada por Miguel A. Delgado y María Santoyo, cuenta una parte del patrimonio cinematográfico de la Filmoteca Española, piezas de los Museos Complutenses, del Patrimonio Tecnológico de Telefónica y colecciones privadas como la de Jesús Palacios, que recrean los clásicos de la literatura del S.XIX.

Además, analiza los antecedentes reales que van más allá de la propia historia literaria y el contexto que los rodeaba a finales del XIX. Un contexto en el que se parte del laboratorio como lugar de creación donde el científico, enajenado, juega a ser Dios con resultados terroríficos encarnados en una criatura antropomorfa que puede ser un monstruo, su doble o un autómata.

 

Frankenstein resucita 200 años después de su creación

El verano de 1816, los escritores Lord Byron, Mary y Percy Shelley y John Polidori, entre otros, se reunieron en Villa Diodati, cerca del lago Leman, en Suiza, para pasar sus vacaciones. El mal tiempo por la erupción del volcán Tambora, en Indonesia, provocó grandes anomalías climáticas en todo el mundo y obligó a los escritores a encerrarse en la villa. Para entretenerse, decidieron contar historias de terror y de este encuentro surgió la que hoy es una de las mejores obras literarias de terror de la historia: Frankenstein de Mary Shelley.

 

El Doble, el Autómata y el Monstruo

El doble es el primer bloque de la exposición y aborda la materialización del lado oscuro o la invisibilidad como método de refracción. Uno de los ejemplos es El extraño caso del Doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson, la historia del doble aterrador creado por la ruptura del doctor Jekyll y su ego más recóndito. El segundo ejemplo es El Hombre invisible de H.G. Wells, que plantea la teoría de la invisibilidad.

El segundo de los bloques, el dedicado a El Autómata, realiza un recorrido por la invención de criaturas mágicas y carentes de alma como las máquinas capaces de reproducir a la perfección el aspecto y comportamiento humano. Las obras literarias que lo escenifican son El Hombre de la arena, el relato más popular de E.T.A. Hoffmann, en el que narra el enamoramiento de un joven hacia una autómata carente de alma que le lleva a locura. Otra de las obras destacadas es La Eva futura de Auguste Villiers de L`Isle-Adam, en la que el autor crea una bella mujer androide causante de un amor espiritualmente superior.

El último está dedicado al personaje de El Monstruo, cuyo principal ejemplo es Frankenstein o El moderno Prometeo, obra de terror gótico de la que una figura esencial en la literatura y la cultura popular: la del científico loco y el doctor chiflado. Otra muestra es La Isla del doctor Moreau de H.G. Wells, cuyo hilo argumental está basado en los experimentos de un científico a caballo entre animales y seres humanos.