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El evento, celebrado los días 29 y 30 de mayo, tuvo muy buena acogida y contó con la asistencia de cerca de 200 expertos del sector de las TIC representando a los distintos ámbitos de interés, como empresas, la sociedad civil, gobiernos y organizaciones sociales.

Fundación Telefónica participa en el encuentro anual del Foro de Gobernanza de Internet en España (IGF Spain) en Zaragoza junto a otros actores relevantes en Internet como son Google, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones (ETSIT), Fundación Vodafone y Orange. El evento, celebrado los días 29 y 30 de mayo, tuvo muy buena acogida y contó con la asistencia de cerca de 200 expertos del sector de las TIC representando a los distintos ámbitos de interés, como empresas, la sociedad civil, gobiernos, organizaciones sociales, etc.

El eje central de las IV Jornadas IGF Spain fue «La gobernanza de Internet en Latinoamérica», y se analizaron seis temas relevantes en la Internet: la gobernanza, los menores en la Red, privacidad y vigilancia, economía de Internet, ciberseguridad, e innovación y emprendimiento,  para lo cual el evento constó de seis mesas redondas y cuatro conferencias organizadas por los distintos grupos de trabajo.

«La Gobernanza de Internet es el desarrollo y la aplicación por los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, en las funciones que les competen respectivamente, de principios, normas, reglas, procedimientos de adopción de decisiones y programas comunes que configuran la evolución y utilización de Internet», tal como la definió el Grupo de Trabajo de la Gobernanza de Internet (WGIG, por sus siglas en inglés), en junio de 2005.

El Foro de la Gobernanza de Internet en España, coordinado por Jorge Pérez, es un espacio abierto y descentralizado para el debate sobre políticas que favorezcan la sostenibilidad y solidez de Internet. Se trata de una iniciativa a nivel nacional inspirada en el propio Internet Governance Forum e impulsada por Fundación Telefónica, un foro para el diálogo en el que participan todos los grupos interesados en este ámbito (representantes de las empresas, la sociedad civil, gobiernos, organizaciones sociales, etc.), que responde a la necesidad de cada nación de diseñar sus propias políticas públicas atendiendo a criterios de identidad nacional y territorial en lo que se refiere a cultura, idioma y respeto a las libertades de cada individuo, y constituye un medio para dar voz a los españoles en los foros internacionales en el ámbito de la gobernanza, siempre en sintonía con los convenios y acuerdos internacionales.

 

Principales conclusiones de las IV Jornadas

Las principales conclusiones sobre los temas que se trataron en el Foro de 2014, gobernanza de Internet, niños e Internet, privacidad y vigilancia, economía de Internet, ciberseguridad, innovación y emprendimiento, fueron:

 

Gobernanza de Internet: la gobernanza de Internet tras NETmundial

En la mesa de gobernanza de Internet se ha estado de acuerdo en dar una valoración positiva a la Cumbre Multistakeholder NETmundial celebrada unos meses atrás en Brasil, gracias a haber alcanzado los acuerdos recogidos en la Declaración Multisectorial de Sao Paulo, sobre los Principios fundamentales y una Hoja de Ruta para el futuro de la gobernanza de Internet.

Los principios recogidos en la Declaración son muy fuertes y podrían servir para extrapolar a nivel nacional. La importancia de estos principios es probable que no pueda valorarse hasta pasado un tiempo, como ocurrió con el caso de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La Hoja de Ruta, en cambio, consiguió resultados menos visibles. En general, los miembros de la mesa coincidieron en que les hubiera gustado que se concretaran más las acciones a llevar a cabo en los próximos meses, y se resaltó también el poco tiempo que hay para la implementación de algunas cuestiones antes de 2015.

 

Niños e Internet

En Internet, el derecho a cuidados y asistencia especiales y el respeto al desarrollo de las capacidades de los niños incluyen el derecho a beneficiarse de Internet y de las nuevas tecnologías, la protección contra la explotación y las imágenes de abuso infantil, derecho a ser escuchado, y en todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas primará siempre «el interés superior del niño». Sin embargo, existen normas y leyes que protegen al menor que en Internet son imposible de aplicar, por lo que se ha señalado la necesidad de ordenar el marco jurídico actual para adaptarlo a la realidad que impone Internet, y de que las aplicaciones y herramientas que utilizan Internet estén cada vez más adaptadas a los usos que se hace de la red.

Además se destacaron numerosas conclusiones sobre estudios actuales sobre la infancia en Internet:

– Los jóvenes pasan en media más de 7 horas al día delante de una pantalla, el reto más importante que tenemos como sociedad es conseguir que este tiempo que es fundamentalmente consumista y comunicativo sea cada vez más creativo y formativo.

– Falta compromiso y conocimiento de padres y educadores que siguen viendo Internet como algo peligroso y desconocen su potencialidad. Seguimos decidiendo por ellos sin contar con canales que nos permitan hacer una escucha activa, aprenderíamos mucho y les animaríamos a usar más y mejor porque su futuro estará condicionado por las TIC.

– Solo el 1% de los delitos que afectan a los menores tienen una componente tecnológica y de estos la mayoría tienen que ver con otros problemas ajenos a las TIC.

– Una llamada de atención para el entorno móvil en la contratación e instalación de muchas APPs que en muchos casos se hacen con todos los datos de nuestros móviles sin ser necesario para el servicio que ofrecen. Se debe de estudiar y perseguir este fenómeno.

– El legislador debería de actualizar el marco legal que afecta al menor para tener en cuenta las nuevas situaciones que provoca.

 

Privacidad y vigilancia: restaurar la confianza en la Red

Existe un desfase entre la regulación legal de la privacidad y la situación, necesidades y concepto de privacidad que tiene el ciudadano, que en la sociedad del conocimiento actual en gran medida ha renunciado ella. En este sentido, debería trabajarse en mejorar la educación del ciudadano para que sepa cómo gestionar su privacidad en Internet.

Por otro lado, existe una falta de confianza en la Red derivado de factores como el tratamiento invisible de datos personales, el Big Data, el cibercrimen, los problemas de seguridad (pérdida, robo de datos a grandes actores de Internet) o lo que se denomina «efecto Snowden», por lo que convendría mejorar la transparencia, avanzar en la «privacidad por diseño» y, apunta también el representante de la Agencia de Protección de Datos, articular soluciones como las evaluaciones de impacto en la privacidad.

En cuanto a la normativa vigente, no es satisfactoria, a juicio del sector privado, en primer lugar por esa concepción restringida de la privacidad y su falta de adaptación y adecuación social y tecnológica (entre otras cuestiones, a la evolución de la publicidad online). Se plantea que la privacidad debe tener una dimensión social, y que en algunos casos podemos encontrarnos con usos inocuos de datos ajenos que la normativa debería tener en cuenta. El sector privado criticó igualmente el deficiente marco legal, farragoso y excesivo, lo cual deriva en una gran inseguridad jurídica y supone un problema para la competitividad de las empresas del entorno europeo frente a otras de países con normativas más laxas (como EE.UU.).

Respecto a la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en el asunto contra Google, se destacó en especial los problemas de aplicación práctica de la misma, en especial la ponderación entre el llamado «derecho al olvido» y la libertad de expresión o el derecho a la información que viene a exigirse caso por caso a los agentes privados. Se plantea tanto si es posible esa ponderación con criterios objetivos, como si realmente les corresponde ese papel.

 

Economía de Internet: desafíos para España

La economía de Internet es el sector industrial que más rápido crece en el mundo, y nadie duda del efecto tractor de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) sobre el conjunto de la economía mundial.

Desde las Administraciones Públicas se trabaja en la regulación e impulso de las TIC por su capacidad transformadora en otros sectores industriales. No podemos dejar de seguir trabajando en el despliegue de redes y en la formación ciudadana, que también es capacitación de los usuarios. Se identifican oportunidades, especialmente pensando en emprendedores, como pueden serlo una progresiva personalización de servicios y productos o la explotación y aprovechamiento de bases de datos públicos para generar nuevos contenidos digitales, innovando en formas de presentarlos, de relacionarlos o de consumirlos.

La propiedad intelectual, la privacidad y la regulación de las telecomunicaciones han sido destacadas por su capacidad para determinar el contexto en el que evoluciona la industria y se desarrollan nuevos servicios. Existe una cultura del «todo gratis» que fuerza a las empresas a pensar en nuevos modelos de negocio, incluyendo la polémica exploración de la utilidad empresarial de los datos personales. Desde el mundo económico se observa con asombro la aparición de modelos colaborativos y las estructuras financieras de las que depende la obtención de fondos para impulsar nuevos modelos de negocio; la inversión en proyectos emprendedores supone grandes retos por lo difícil de evaluar modelos de negocios desconocidos y no probados.

Es importante creer en la importancia de crear valor y crear riqueza, así como encontrar formas de que el éxito empresarial revierta en la sociedad. Para impulsar la cultura emprendedora debemos pensar en competencias transversales y gran agilidad en la formación de profesionales. Empezamos a acostumbrarnos a que se necesiten con urgencia expertos en profesiones nuevas (pensemos en el SEO, por ejemplo).

 

Retos de la ciberseguridad

La evolución de las amenazas en Internet, su impacto global y los efectos que producen sobre la confianza son preocupantes y merecen una especial atención. En general, se percibe positivamente que los gobiernos hayan tomado partido y definan estrategias y políticas para hacer frente a este reto. No obstante, hay que tener en cuenta la necesidad de preservar el necesario equilibrio entre todas la partes implicadas respecto a los principios generalmente aceptados, especialmente cuando nos referimos a cuestiones de seguridad nacional, seguridad pública y defensa nacional.

Sobre el futuro, la mesa esbozó sus inquietudes. En primer lugar, la necesidad de evolucionar hacia una concepción de la seguridad centrada en la gestión de riesgos, evitando así la parálisis y la pérdida de oportunidades para el desarrollo de la innovación, la economía y la sociedad. Este modelo orientado a la gestión de riesgo se plantea en contraposición a la visión restrictiva clásica, basada en la protección bastionada de los activos de información. En segundo lugar, la preocupante dependencia tecnológica que tienen las economías y las sociedades actuales. Su rápido desarrollo así como su veloz adopción por las empresas y la ciudadanía nos debe hacer reflexionar sobre si estaremos reproduciendo errores del pasado, ya que Internet nació sin seguridad en el diseño y en el futuro puede que suframos las consecuencias.

 

Emprendimiento en Internet: tecnologías y personas

De los tres ejes básicos sobre los que se desarrolla la actividad emprendedora -Innovación, Inversión e Internacionalización-, es el segundo de ellos el que se muestra más «crítico» a la hora de desarrollar un verdadero ecosistema emprendedor en nuestro país. Respecto a la internacionalización, un escueto pero consistente «emprende local, innova global» podría sintetizar, por un lado su relevancia en una actividad empresarial acelerada por un escenario sociotécnico dominado por Internet; y por otro lado la necesidad de pensar en la importancia del espacio, del lugar, en el que se emprende, en el que se innova.

Estos dos aspectos se combinaban en el debate para destacar lo sustancial que resulta aprender a «emprender con otros», así como a «colaborar para competir mejor»; de la misma manera que en la realidad del gobierno abierto lo hacen para promover incubadoras como el Open Urban Lab, que incluyen espacios físicos de coworking o incluso nuevos elementos de financiación y de gobernanza basados en el crowdfunding

El poder transformador de los medios para la información, la relación y la comunicación en general o las redes sociales en particular, así como su papel relevante en la introducción efectiva del intraemprendizaje en la dinámica propia de las organizaciones institucionales ilustra muy claramente la naturaleza compleja de los procesos de innovación.

Como conclusión fundamental podemos afirmar que si queremos trascender la «simple» innovación tecnológica y construir para la innovación social plena es necesario contemplar aspectos organizativos, individuales y técnicos en compleja interrelación.

Estando todo por hacer en este sector, en el de las iniciativas empresariales de base tecnológica, podemos afirmar sin miedo que nos encontramos ante uno de los sectores de actividad más prometedores, así como uno de los más representativos, de una realidad socioeconómica que debe partir de la convicción de que emprender es algo más que «una salida de emergencia».

Fundación Telefónica participa en las IV Jornadas del Foro de la Gobernanza de Internet
Fundación Telefónica participa en las IV Jornadas del Foro de la Gobernanza de Internet