Colecciones Artísticas

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Inicios de la colección


En sus inicios, la Colección de Arte de Telefónica surge como respuesta al deseo de la Compañía.

Fotografía contemporánea


La Colección de Fotografía Contemporánea de Telefónica comienza a gestarse en el año 2002.

Cubismo


Constituida en torno a la contextualización de la obra de Juan Gris.

Obra en papel: TELOS


La Colección Telos nace en el año 85.

Pintura: Figuración Renovadora


Con el compromiso constante de contribuir al conocimiento y desarrollo de nuestra cultura.

ORTEGA MUÑOZ, Godofredo > Tierras y paredes


Fecha:
1966

Técnica y soporte:
Óleo sobre lienzo

Medidas:
73,5 x 92,5 cm

Lugar y fechas del autor :
San Vicente de Alcántara, Badajoz, 1899 -- Madrid, 1982


Descripción

Ortega Muñoz es uno de los protagonistas, junto a Benjamín Palencia, Rafael Zabaleta o José Manuel Caneja, del nuevo paisajismo surgido en la posguerra española. El carácter errante de Ortega Muñoz le llevó a realizar numerosísimos viajes a lo largo de las décadas de los veinte, treinta y cuarenta, que le proporcionaron formación y experiencia que -en mayor o menor medida- hacen que en la década de los cincuenta el pintor llegue a su período creativo más productivo. Entre las experiencias de especial influencia se encuentra el período formativo en Italia con el pintor inglés Edgar Rowley Smart, a raíz del cual Ortega Muñoz se plantea la necesidad de una vuelta a la naturaleza en el plano artístico, a la sencillez y espiritualidad de sus valores. Otra de las influencias, de nuevo en España, fue su participación en las excursiones fundacionales de la Escuela de Vallecas junto a Gil Bel, Alberto Sánchez y Benjamín Palencia. En la década de los cincuenta Ortega Muñoz inicia un momento de gran éxito y reconocimiento. En esta década su estilo es ya maduro y definido tanto estilística como conceptualmente en un "volver la mirada al campo para recoger el alma de las gentes sencillas y las tierras de España". En El camino, 1966, la paleta de Ortega Muñoz se ha asentado ya en los tonos terrosos tan característicos en su obra. Muñoz utiliza un lenguaje muy personal para explorar el paisaje, en el que no aparece la figura humana como en décadas anteriores, pero si su rastro a través de las construcciones e intervenciones en el paisaje rural.