Voluntarios, aire fresco en la lucha contra el cáncer infantil




En el Día Internacional del Niño con Cáncer, 15 de febrero, queremos resaltar la labor de todas las entidades sociales, profesionales sanitarios y voluntarios que acompañan a los pacientes en esta etapa de su vida. No se trata sólo de tratamientos y camas de hospital, es mucho más: reír, leer, compartir, aprender… en definitiva, ayudar a los demás promoviendo actividades de sensibilización y mejorando la calidad de vida de niños como Mario, Paula, Andrea y sus familiares.

Hoy es jueves y Mario va a hacer un taller de realidad virtual. Aparentemente, es un día cotidiano, pero la tarde va a ser especial, diferente. Su mamá le ha dicho que van a venir unos amigos nuevos y van a hacer magia con unas tablets. Mario todavía no se lo cree, pero lleva muchas horas ilusionado y se dirige por fin al aula de juegos, atravesando el pasillo que ya se sabe de memoria.

No muy lejos de allí, Paula y Víctor están fascinados contemplando unas gafas hechas con impresión 3D en la exposición Imprimir el mundo en el Espacio Fundación Telefónica. Paula le dice a Víctor, voluntario, que hace unos meses no se hubiese imaginado poder salir a la calle a visitar un museo por su enfermedad, y que está encantada de que puedan hacer esta actividad juntos.

Actividades de realidad virtual y aumentada con niños hospitalizados
Actividades de realidad virtual y aumentada con niños hospitalizados

Andrea nunca ha tenido interés por la robótica y los juegos de construcciones hasta ahora. Y es que desde que el fin de semana pasado realizó una actividad con voluntarios utilizando Lego, robots y aplicaciones, se ha dado cuenta de que su concentración y memoria han mejorado bastante.

Mario, Paula y Andrea son nombres ficticios, pero representan niños afectados por el cáncer en escenarios reales. Personas con historias de lucha, de superación, chavales con sueños que, como cualquier otro, tienen ganas de jugar y divertirse.
En el Día Internacional del Niño con Cáncer, 15 de febrero, muchas entidades sociales que colaboran con este colectivo y sus familiares se cuelgan el lazo dorado y reivindican que no todas las noticias son malas. Cada año se diagnostican alrededor de 1.400 nuevos casos de cáncer en niños entre cero y 18 años, siendo esta la primera causa de muerte infantil por enfermedad, según la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer. Pero, a su vez, también es una enfermedad con una tasa de supervivencia muy elevada (del 80%, según la Sociedad Española de Hemato-Oncología Pediátrica, SEHOP).

Y ante esta adversidad, los voluntarios juegan un papel importante en el acompañamiento y mejora de la calidad de vida de personas con enfermedades y de sus familias. En el caso del cáncer infantil, no se trata sólo de tratamientos y camas de hospital, es mucho más. “El ocio, si no fuese por el voluntario, sería imposible”, cree Gema López, coordinadora de voluntariado de la Asociación Infantil Oncológica de Madrid, ASION.

Ya hace más de cinco años que Voluntarios Telefónica realizó la primera actividad con niños enfermos de cáncer: un taller sobre nuevas tecnologías y dispositivos móviles más allá de su utilidad lúdica. Era agosto del 2012. Gema recuerda ese día en el que voluntarios llegaron con tablets dispuestos a jugar con los niños. “En el hospital, los chicos ven a los voluntarios como aire fresco, alguien diferente en su vida cotidiana”-, dice Gema, “y desde el punto de vista de los voluntarios, enseguida se dan cuenta de que son niños que simplemente quieren jugar y divertirse. Acaban viendo que con pequeñas acciones se pueden hacer muchas cosas”.

¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE EL VOLUNTARIO?

 

El voluntariado, en el hospital o fuera de este, no entiende de fronteras. En noviembre del año pasado, Joel, Denilson y Ronaldo, tres niños ecuatorianos enfermos de cáncer, viajaron con la ‘Fundación Cecilia Rivadeneira’ desde su país natal a España para hacer realidad su sueño: entrar en el estadio Santiago Bernabéu y ver jugar a sus ídolos del Real Madrid. Voluntarios Telefónica aceptaron el reto de recaudar dinero para la gestión del viaje y la estancia y, después de meses organizando desayunos solidarios, venta de pulseras personalizadas, rifas una exposición, y con la solidaridad del Grupo Meliá, Iberia, Plan-B y el Grupo Zena, consiguieron su objetivo con éxito.


“Me quedo con esos segundos en los que los voluntarios recibieron a los niños con carteles en el aeropuerto y la sonrisa de los chavales. Los voluntarios se integran transversalmente en muchas actividades sociales, y terminan siendo como un ejército de hormiguitas”

(Wilson Merino, creador Fundación Cecilia Rivadeneira)


Cristina Lebrato, voluntaria Telefónica y participante en la experiencia, dice que ella se queda con el momento de la despedida: “Al final, después de tantos nervios y tanta emoción, creas un vínculo”. Remarca la calidad del tiempo que pasaron todos juntos y lo amorosos que se mostraron los niños desde el primero momento, sin conocerlos de casi nada. “Además, -dice Cristina-, durante el reto nos dimos cuenta de que nuestro objetivo iba más allá que hacer realidad el sueño de estos niños, sino que queríamos recaudar la mayor cantidad de dinero posible para poder mejorar su calidad de vida durante este proceso”.

Fundación Cecilia Rivadeneira (FCR) nació en el año 2004 con el objetivo de transformar la vida de los niños y niñas ecuatorianos diagnosticados con cáncer y apoyar a sus familias. Uno de sus proyectos ha sido la creación de una escuela granja en Ecuador para que los niños diagnosticados puedan seguir aprendiendo y tengan acceso a las TICs, complementando la currícula. “Un lugar para que los niños con tratamientos de cáncer no pierdan la experiencia vital de ir al colegio”, señala Wilson. Para poder seguir con su labor educativa, y como recompensa por haberse superado el reto del viaje de los tres niños, Fundación Telefónica premió toda la implicación dotando a la entidad ecuatoriana con equipamiento informático.

Niños en la escuela-granja de la Fundación Cecilia Rivadeneira programando con scratch
Niños en la escuela-granja de la Fundación Cecilia Rivadeneira programando con scratch

La labor de Voluntarios Telefónica

Desde sus orígenes, los voluntarios de Telefónica han estado muy comprometido en la lucha contra el cáncer promoviendo diferentes actividades de sensibilización dentro de su programa de voluntariado corporativo. En un día como hoy, desde el Programa de Voluntarios Telefónica, queremos dar las gracias a todas las entidades sociales implicadas en la lucha contra el cáncer, y nos unimos especialmente a Fundación Aladina, Fundación Theodora, Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Andalucía, ASPANION, Fundación Cecilia Rivadeneira o Asociación Española contra el Cáncer,  Asociación Infantil Oncológica de Madrid (ASION), Asociación Pablo Ugarte o Fundación CRIS contra el Cáncer. Esperamos poder continuar colaborando con ellos, haciendo actividades tan diversas como visitas a exposiciones, sesiones de rehabilitación neuropsicológica, talleres de realidad virtual con niños hospitalizados…

¿Quieres conocer más iniciativas solidarias? Descubre  ‘Todos somos científicos’, un libro con el que puedes colaborar en la lucha contra el cáncer infantil, además de despertar la pasión por la ciencia de los más pequeños.

Por: Carmen Valencia