Antoni Tàpies en la Colección Telefónica

Son 19 las obras de Tápies reunidas, todas ellas inscritas en importantes etapas de su evolución pictórica. Estas obras se encuentran expuestas en en Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona.

Gran vernis sobre fusta (1983).

Gran vernis sobre fusta (1983).




 

Antoni Tàpies es parte fundamental en los inicios de la Colección de Arte de Telefónica. Creada en los años 80, junto con obras de Eduardo Chillida, Luis Fernández, Juan Gris y Pablo Picasso, esta colección busca aunar obras destacadas por su intemporalidad, proyección internacional y genialidad. Son 19 las obras de Tápies reunidas, todas ellas inscritas en importantes etapas de su evolución pictórica. Estas obras se encuentran expuestas en en Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA).

 

En el MNCARS:

 

En el MACBA:

 

En la actualidad, Gran Vernis sobre fusta  se encuentra dentro del proyecto expositivo Dentro y Fuera. Las dos caras del informalismo español en las Colecciones del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y puede contemplarse hasta el 5 de enero de 2014 en el The National  Museum of Western Art de Tokyo y a partir del 17 de enero y hasta el 14 de marzo, en el Prefectural Art Museum de Nagasaki.


Biografía de un autodidacta

Antoni Tàpies nace en Barcelona en 1923 en una familia de la burguesía catalana. Su infancia transcurre en un ambiente culto, que propiciará el interés del joven por la literatura y el arte. A los dieciocho años sufre una enfermedad pulmonar y durante la convalecencia se dedica intensamente al dibujo y realiza copias de Van Gogh y Picasso.

Su formación artística fue prácticamente autodidacta, a excepción de un breve periodo de estudio en la academia Nolasc Valls.

En los años cuarenta expone sus primeras obras y en 1948 es uno de los fundadores del grupo vanguardista Dau al Set, liderado por el poeta catalán Joan Brossa. En 1950 realiza su primera exposición individual en las Galerías Layetanas de Barcelona y se marcha a París, donde permanecerá un año, becado por el gobierno francés. A partir de entonces, su obra adquiere cada vez mayor relevancia internacional, y son numerosas las exposiciones dedicadas a su trabajo. En 1953 es premiado en la Bienal de Sao Paulo.

Antoni Tàpies se convierte en uno de los artistas más destacados del siglo XX y en uno de los principales exponentes del Informalismo y la pintura matérica a nivel internacional. Su interés por lo matérico le lleva desde principios de los años cincuenta a experimentar con nuevos materiales y técnicas ajenas a la expresión plástica tradicional. Su concepción de la materia, próxima al misticismo medieval, a la magia y a la alquimia, trasciende el formalismo para adentrarse en una reflexión más profunda sobre lo humano.

Su obra se caracteriza por la austeridad cromática y la acumulación de materia, lo que provoca que sus lienzos adquieran un peso y una consistencia que los aproxima al relieve escultórico. En algunas obras de los años setenta, Tápies llega incluso a introducir objetos de la vida cotidiana en sus composiciones. Su pensamiento, fuertemente influenciado por la filosofía existencialista, provoca que sus obras aborden cuestiones como la condición mortal del ser humano, la angustia, la soledad o la pobreza.