Fundación Telefónica propone a seis países su modelo educativo del futuro

El informe "Aprender con tecnología. Investigación internacional sobre modelos educativos de futuro" (Col. Fundación Telefónica / Ariel) define modelos formativos con soporte tecnológico que generen una oferta educativa de calidad en un futuro cercano, entre 2015 y 2020.

De izquierda a derecha, Guillermo Recarte, José de la Peña y Víctor Moyano.

De izquierda a derecha, Guillermo Recarte, José de la Peña y Víctor Moyano.




 

  • La estrategia educativa que propone el informe es la de integrar las TIC en cada región de forma coherente, entendiendo el contexto sociocultural, tecnológico, mediático y educativo de cada zona geográfica y proponiendo modelos con soporte tecnológico según las necesidades que se prevean en un futuro cercano (2015-2020).
  • El informe dibuja un mapa de necesidades y carencias de los alumnos, padres y profesores en Estados Unidos, Sudáfrica, Japón, España, Alemania y Brasil –escogidos por el peso de su P.I.B.–, y muestra cómo las TIC pueden solucionar la mayoría de esas necesidades.
  • El desafío –con resolución de desafíos interdisciplinarios estimulantes en lugar de asignaturas–, el aprendizaje incentivado –motivar al alumno apoyando su aprendizaje autónomo–, la escuela y la comunidad, los entornos potenciadores en red –con nodos de la red que apoyan el proceso formativo– y la autonomía en red –donde la escuela es sustituida por una red global de educación– son los modelos formativos que define el estudio.

Barcelona, 11 de julio de 2012.- Fundación Telefónica propone varios modelos educativos de futuro para seis países en el informe Aprender con tecnología. Investigación internacional sobre modelos educativos de futuro (Col. Fundación Telefónica / Ariel), un riguroso trabajo de campo realizado en los cinco continentes que apuesta por integrar las TIC en cada región de forma coherente, entendiendo la educación y el contexto sociocultural de cada zona geográfica.

El libro se ha presentado en el auditorio de Torre Telefónica de Barcelona y ha contado con la presencia del director de Educación y Conocimiento en Red de Fundación Telefónica, José de la Peña y Guillermo Recarte y Víctor Moyano, responsables de Fundación Creafutur.

En el estudio, que ha contado con la colaboración de la Fundación Creafutur y de un nutrido grupo de expertos internacionales en el mundo de la educación y la tecnología, se dibuja un mapa de las necesidades y carencias que tienen alumnos, padres y profesores en el entorno educativo actual de Estados Unidos, Sudáfrica, Japón, España, Alemania y Brasil –escogidos por el peso de su P.I.B.–, y cómo la tecnología aparece para dar solución a la mayoría de esas necesidades.

Así, los modelos propuestos son: el desafío –con resolución de desafíos interdisciplinarios estimulantes en lugar de asignaturas–, el aprendizaje incentivado –motivar al alumno apoyando su aprendizaje autónomo–, la escuela y la comunidad, los entornos potenciadores en red –con nodos de la red que apoyan el proceso formativo– y la autonomía en red –donde la escuela es sustituida por una red global de educación–.

Lejos de importar modelos exitosos aplicados en sociedades con valores y tradiciones muy diferentes, tras analizar las más de 4.000 entrevistas a alumnos de entre 6 y 18 años y también entrevistas etnográficas en profundidad a 30 familias y a responsables de escuelas, el informe estudia las carencias y necesidades que tienen alumnos, profesores y familias y cómo pueden ayudar las TIC a desarrollar las nuevas capacidades, conocimientos y competencias del futuro. Por otro lado, el informe analiza las tendencias sociales con mayor impacto en la evolución de los modelos educativos actuales: la contribución, la hibridación, la hiperestimulación y la experimentación, macrotendencias que dibujan varios escenarios de futuro.

 

Seis escenarios internacionales: Estados Unidos, Sudáfrica, Japón, España, Alemania y Brasil

El informe de Fundación Telefónica aborda varios posibles escenarios de evolución por país, teniendo en cuenta sus necesidades y la cobertura a corto plazo de cada uno de los modelos recomendados, para que finalmente se escojan los más adecuados para cada país.

En el caso de Japón, su sistema educativo se encuentra muy centralizado y la participación de los padres en la educación de sus hijos es baja; se adopta un enfoque jerárquico, centrado en el profesor y basado en la memorización de los contenidos. El bajo uso de las TIC en la escuela contrasta con su elevada utilización fuera de ella. El modelo pedagógico propuesto por Fundación Telefónica del tipo “desafío” se basa fundamentalmente en la transmisión del conocimiento, pero será necesario mejorar e impulsar la motivación del alumno para optimizar su rendimiento, puesto que seguirá siendo una de las principales preocupaciones de las familias japonesas. Es posible que tenga éxito un modelo educativo que sea capaz de captar la atención de los alumnos y mantenerlos interesados a través de un enfoque “instructivista”.

Para Brasil, donde la estandarización de los programas educativos y la participación de los padres es limitada por los desequilibrios sociales, se propone un modelo en torno a la escuela y la comunidad, que garantice el acceso a una educación de mayor calidad para todos los estratos sociales y que fomente la participación de la comunidad en la educación para asegurar una relación más fluida entre padres y profesores, lo que permite a los alumnos incorporar la experiencia del mundo real en la educación y la interacción con miembros externos a la escuela.

En Sudáfrica, que arrastra diferencias de financiación e infraestructuras entre escuelas según su tipología desde el apartheid, también la participación de la comunidad en la escuela es importante; de hecho, gran parte de los padres piensa que los profesores deben tener la oportunidad de ofrecer sus servicios a los alumnos de diferentes escuelas. Con este enfoque, la tecnología facilitaría la comunicación de los alumnos con los profesores cuando están fuera de la escuela y la participación de la comunidad extendida les facilitaría también incorporar experiencias del mundo real.

En España, que cuenta con un modelo educativo descentralizado, tendrán potencial los modelos que motiven al alumno, impliquen a los padres e incentiven a los profesores a usar las TIC. El modelo de la escuela y la comunidad –por la necesidad de mantener una relación más directa con la escuela y abrirla para reducir los ratios de fracaso– tendría éxito, combinado con otro de entornos en red, ya que la mayoría de los padres considera que el currículo debería ser más flexible para poder explorar y experimentar el máximo de temas posible, para que los alumnos puedan decidir cuanto antes lo que les gustaría hacer en el futuro.

En Alemania, donde el sistema educativo se encuentra muy descentralizado y recibe una alta participación de asociaciones de padres a todos los niveles, la principal preocupación de los padres es que sus hijos sean autónomos y puedan experimentar para decidir cuanto antes lo que les gustaría hacer en el futuro; en ese sentido tendrían potencial éxito modelos de entornos y autonomía en red, a la que habría que añadir una personalización de la formación y el rendimiento del alumno, modelos que permitirán que el profesor use las TIC para concentrarse en el alumno y sus necesidades individuales.

En Estados Unidos, debido a su flexibilidad y experiencia en el uso de las TIC, podrían aplicarse modelos del tipo aprendizaje incentivado, la escuela y la comunidad y entornos en red. Allí se valora mucho al extensión del aula y los padres consideran que la tecnología permite que sus hijos puedan continuar aprendiendo fuera de la escuela; también se valoran los enfoques pragmáticos y la participación de la comunidad permite a los alumnos incorporar la experiencia del mundo real en la educación y la interacción con miembros externos a la escuela. Además, el uso del e-learning es elevado y existe una tendencia importante a apoyar el aprendizaje individual con el apoyo de los padres, que piensan que los alumnos deben recibir formación individualizada, que se adapte a sus capacidades y ritmo de aprendizaje.