El voluntariado corporativo, la “gran carpa” del desarrollo empresarial

Kenn Allen publica “La gran carpa: voluntariado corporativo en la era global” (Col. Fundación Telefónica / Ariel), en el que desvela los beneficios que aporta el voluntariado corporativo a la empresa, entre los que se encuentran el valor y la reputación de la marca, el desarrollo de los trabajadores actuales y de los futuros, la eficacia operativa, la reducción del riesgo laboral, el impacto financiero directo, el crecimiento organizativo y la oportunidad de negocio.

Marian Juste Picón, Directora de Voluntarios Telefónica y Ken Allen, autor del libro

Marian Juste Picón, Directora de Voluntarios Telefónica y Ken Allen, autor del libro




 

  • Además, el compromiso activo y el apoyo de los líderes ejecutivos son esenciales para el desarrollo y la sostenibilidad del voluntariado de las empresas, así como las alianzas con las ONG.
  • Basado en el proyecto de investigación del Global Corporate Volunteering Council en el que participaron 48 empresas de ámbito mundial, 26 ONG y diversos expertos, La gran carpa muestra las posibilidades que una empresa tiene de ejercer un liderazgo responsable y un desarrollo sostenible al más alto nivel.
  • El libro recoge acciones de voluntariado de Telefónica, IBM, Samsung, UPS, C&A, Vale, Tata, Standard Chartered Bank, Eli Lilly, Ford, GE, Kraft Foods, Pfizer, Ska, National Australia Bank, etc.

Madrid, 30 marzo de 2012.- El voluntariado corporativo constituye una de las claves esenciales para desarrollo exitoso de una empresa, según el libro de Ken Allen, La gran carpa: voluntariado corporativo en la era global (Col. Fundación Telefónica / Ariel), en el que su autor desvela los beneficios que aporta el voluntariado corporativo al mundo empresarial.

El estudio destaca las aportaciones del voluntariado corporativo a la empresa, como el valor y la reputación de la marca, el desarrollo de los trabajadores actuales y de los futuros, la eficacia operativa, la reducción del riesgo laboral, el impacto financiero directo, el crecimiento organizativo y la oportunidad de negocio. Además, según Allen el compromiso activo y el apoyo de los líderes ejecutivos resultan esenciales para el desarrollo y la sostenibilidad del voluntariado de las empresas, así como las alianzas con las ONG.

Basado en el proyecto de investigación del Global Corporate Volunteering Council en el que participaron 48 empresas de ámbito mundial, 26 ONG y diversos expertos, La gran carpa muestra las posibilidades que una empresa tiene de ejercer un liderazgo responsable y un desarrollo sostenible al más alto nivel. El libro que ha publicado Fundación Telefónica recoge acciones de voluntariado de Telefónica, IBM, Samsung, UPS, C&A, Vale, Tata, Standard Chartered Bank, Eli Lilly, Ford, GE, Kraft Foods, Pfizer, Ska, National Australia Bank, etc.

 

Necesidad de un marco conceptual para el voluntariado corporativo y desafíos de futuro

Establecer un marco conceptual para el voluntariado corporativo como actividad global, compartir el conocimiento que permitirá a las empresas trabajar más y mejor e identificar los aspectos críticos que modelan el voluntariado corporativo son los tres propósitos del libro, una guía de buenas prácticas para actuaciones de voluntariado orientadas a reforzar el trabajo de las empresas, una oportunidad para “crear el momento y estimular el diálogo”, en palabras de Allen.

La gran carpa: voluntariado corporativo en la era global ofrece una visión del voluntariado corporativo global, explora sus orígenes y su desarrollo, revisa las bases de la responsabilidad social corporativa (RSC), describe los modelos conceptuales de voluntariado corporativo y seis puntos fundamentales para la excelencia. Además, examina tres áreas de actividad: las alianzas con ONG, el aprendizaje individual y organizativo a través del voluntariado y el nuevo énfasis en el voluntariado sin fronteras basado en habilidades. Finalmente, Allen explora la forma en que las empresas obtienen datos sobre sus acciones de voluntariado y analiza los desafíos del voluntariado corporativo y sugiere potenciales desarrollos futuros.

Para Kenn Allen, el voluntariado corporativo es “como un circo, que tiene una gran variedad de actuaciones que se producen de forma simultánea, de modo que, donde quiera que mire el espectador, siempre hay algo que lo encandila”. Allen sitúa los orígenes del voluntariado en los Estados Unidos hace 200 años.

Posteriormente se fue extendiendo por el mundo siguiendo tres fases: en la primera, las empresas estadounidenses expandieron sus programas de forma sigilosa; en la segunda, el voluntariado corporativo se inició en las compañías con sedes fuera del país norteamericano, y por último, la tercera fase, la que llega hasta nuestros días, coincidió con la globalización de los negocios.

 

Voluntarios Telefónica

Fundación Telefónica gestiona la red multicultural del voluntariado corporativo del Grupo Telefónica, que busca promover la acción social y colaboración de los empleados, desarrollando acciones solidarias tanto en el marco de los programas de Fundación Telefónica, como también en colaboración con otras fundaciones.

El voluntariado corporativo canaliza el espíritu solidario de los empleados, ofreciéndoles oportunidades para que realicen un aporte personal de su tiempo, conocimientos y/o dinero para ayudar a las personas que más lo necesitan. A través de esta iniciativa, Fundación Telefónica contribuye a hacer mejores ciudadanos en las sociedades en las que está presente.

La iniciativa se desarrolla en los 19 países donde opera el Grupo Telefónica y durante 2011 26.689 voluntarios participaron en alguna actividad o campaña en el mundo, dedicando 113.000 horas a labores solidarias en la realización de 1.459 iniciativas de voluntariado con las que beneficiaron a cerca de 270.000 de personas.