Las ciudades inteligentes ya prestan al ciudadano un servicio público interactivo y en red

El informe “Smart Cities: un primer paso hacia la Internet de las cosas”, perteneciente a la Colección Fundación Telefónica / Ariel, aborda las infraestructuras inteligentes de la ciudad del siglo XXI

De izquierda a derecha, Pablo Rodríguez, director del Centro de Telefónica I+D de Barcelona; José de la Peña, director de Educación y Conocimiento en Red de Fundación Telefónica; Kim Faura, director de Telefónica en Cataluña y Salvador Pérez Crespo, gerente del Observatorio Tecnológico y responsable de Comunicación de Telefónica I+D.

De izquierda a derecha, Pablo Rodríguez, director del Centro de Telefónica I+D de Barcelona; José de la Peña, director de Educación y Conocimiento en Red de Fundación Telefónica; Kim Faura, director de Telefónica en Cataluña y Salvador Pérez Crespo, gerente del Observatorio Tecnológico y responsable de Comunicación de Telefónica I+D.




 

  • La Smart City o ciudad inteligente es aquella que usa las TIC para hacer que su infraestructura y servicios sean más interactivos y eficientes con el fin de que sus ciudadanos se beneficien de ellos y alcancen una mayor calidad de vida, reducir el gasto público e incrementar su eficiencia.
  • Entre los servicios destacan los relativos a la movilidad urbana: gestión del tráfico en tiempo real, los medios de transporte de viajeros, el aparcamiento, las flotas de vehículos, el uso de bicicletas, el seguimiento de suministro con tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia), el pago de peajes, el soporte al uso de vehículos de vehículos eléctricos, los servicios de vehículos o el vehículo inteligente EU i2010.
  • También se orientan a mejorar el ámbito de la eficiencia energética, la sostenibilidad y la mejora de la gestión de los recursos, como el modelo Smart Energy Grid de hogares ajustados al consumo de energía eléctrica a través de dispositivos de medida conectados a la Red, el tratamiento y recogida de residuos urbanos o la medición de parámetros ambientales.
  • La mejora y el impulso de la e-Administración y la e-Participación, el movimiento Open Data que favorece el Gobierno Abierto y los servicios públicos de emergencia y protección civil, son algunas de sus ventajas.
  • En España, el paradigma actual de la ciudad inteligente lo constituyen cinco capitales: Málaga, Barcelona, Santander, Madrid y San Sebastián.

Barcelona, 20 de diciembre de 2011.- Las ciudades que ya son inteligentes prestan al ciudadano un servicio público interactivo y en red, según el informe Smart Cities: un primer paso hacia la internet de las cosas, de la colección Fundación Telefónica / Ariel, que se ha presentado en Barcelona y en el que se abordan los servicios y tecnologías y proponen los modelos objetivos de una Smart City.

La presentación ha contado con el director de Telefónica en Cataluña, Kim Faura; el director de Educación y Conocimiento en Red de Fundación Telefónica, José de la Peña; el director del Centro de Telefónica I+D de Barcelona, Pablo Rodríguez, y el gerente del Observatorio Tecnológico y responsable de Comunicación de Telefónica I+D, Salvador Pérez Crespo.

Una Smart City o ciudad inteligente es aquella que usa las TIC para hacer que su infraestructura y servicios sean más interactivos y eficientes con el fin de que sus ciudadanos se beneficien de ellos y alcancen una mayor calidad de vida, reducir el gasto público e incrementar la eficiencia.

En este contexto surge la Internet de las cosas y, por extensión, la Internet del futuro, que no sólo consistirá en la conexión de cada vez más personas, sino en un mundo digital en el que edificios, coches, electrodomésticos, contadores, etc., estarán conectados entre sí y las personas tendrán acceso a esa información en tiempo real. En definitiva, una “nueva realidad en red”.

Integrar el uso de las TIC en la evolución de una ciudad no sólo va a suponer mejoras notables en la provisión de los servicios, sino que va a constituir una vía sostenible para el desarrollo en las próximas décadas de la economía de las ciudades y, por lo tanto, de la economía de los países.

 

Principales servicios de la Smart City

 

Entre los servicios destacan los relativos a movilidad urbana: gestión del tráfico en tiempo real, los medios de transporte de viajeros, el aparcamiento, las flotas de vehículos, el uso de bicicletas, el seguimiento de suministro con tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia), pago de peajes, soporte al uso de vehículos de vehículos eléctricos, servicios de vehículos o el vehículo inteligente EU i2010. También se orientan a mejorar el ámbito de la eficiencia energética, la sostenibilidad y la mejora de la gestión de los recursos, como el modelo Smart Energy Grid de hogares ajustados al consumo de energía eléctrica a través de dispositivos de medida conectados a la Red, tratamiento y recogida de residuos urbanos, medición de parámetros ambientales, etc.

La mejora y el impulso de la e-Administración y la e-Participación, el movimiento Open Data que favorece el Gobierno Abierto, los servicios públicos de emergencia y protección civil, videovigilancia, seguridad ciudadana, prevención y protección de incendios, telemonitorización y telemedicina –historia clínica electrónica–, teleasistencia y servicios sociales, sanidad pública, e-learning y teletrabajo, e-turismo y servicios de información culturales, e-Comercio, son algunos de los avances y ventajas que plantea al ciudadano la ciudad inteligente.

El concepto de movilidad se refiere a la sostenibilidad, la seguridad y la eficiencia de las infraestructuras y sistemas de transporte, así como a la accesibilidad local, nacional e internacional. Cabe destacar en esta área soluciones como el proyecto MARTA (Movilidad y Automoción con Redes de Transporte Avanzadas), aplicaciones para móviles como Trànsit, que facilita el seguimiento del tráfico en tiempo real, o los modelos de gestión de los medios de transporte urbano como el implantado en el metro de Londres. Otras soluciones afectan a la gestión de aparcamientos, flotas, uso de bicicletas, aplicaciones de trazabilidad y logística, pago de peajes, vehículos eléctricos, etc.

El aumento del precio de la energía y el desafío del cambio climático hacen que sea fundamental un uso cada vez más eficiente de la energía, al mismo tiempo que se impulsan las renovables. Muchas ciudades ya están desplegando la Smart Energy Grid, una de las iniciativas estrella de las Smart Cities. En la gestión de infraestructuras y edificios públicos destacan soluciones como la de la ciudad de Lyon, que consigue ahorros del 80% en su alumbrado público, o la de Vitoria, que dispone de un sistema de permite detectar fugas y prelocalizaciones de fugas. Otro ejemplo es el de Bustia Ciudadana, una aplicación para iPhone por la que los ciudadanos de Barcelona pueden informar de las incidencias en la vía pública.

En definitiva, estos y otros servicios constituirán parte de esa internet del futuro en la que el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones estará presente en todos los sectores y ámbitos de la actividad humana, haciendo el mundo más accesible y sostenible.

Además, la Smart City promueve la economía y la innovación, ofreciendo nuevas oportunidades de negocio para emprendedores y empresas locales. Según IDC Report, en una ciudad de un millón de habitantes, la oportunidad de negocio sólo para la industria TIC podría ascender a más de 700 millones de dólares.