La web en tiempo real amplía la experiencia humana con aplicaciones que potencian la memoria y la identidad del usuario

Fundación Telefónica/Ariel ha presentado en Valladolid el informe “Real Time Web: una nueva lente para ver el mundo”. La web en tiempo real es un conjunto de tecnologías, servicios y prácticas que facilitan a los usuarios una nueva experiencia de vida que está suponiendo un cambio de paradigma.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Morán, director de Telefónica en Castilla y León; Antonio Ferreras, director del centro de Telefónica I+D de Boecillo; Isabel Valle, directora general de Innovación y Modernización Administrativa de la Junta de Castilla y León; Salvador Pérez Crespo, gerente del Observatorio Tecnológico de Telefónica I+D; Antonio Castillo, coordinador del proyecto España Digital de Fundación Telefónica

De izquierda a derecha, Juan Carlos Morán, director de Telefónica en Castilla y León; Antonio Ferreras, director del centro de Telefónica I+D de Boecillo; Isabel Valle, directora general de Innovación y Modernización Administrativa de la Junta de Castilla y León; Salvador Pérez Crespo, gerente del Observatorio Tecnológico de Telefónica I+D; Antonio Castillo, coordinador del proyecto España Digital de Fundación Telefónica




  • En la Web en Tiempo Real (RTW) se ofrece información sobre cada uno de nosotros, lo que pensamos, lo que sentimos, lo que hacemos e incluso lo que creamos, contribuyendo así a nuestra identidad digital y a un sentido ubicuo de la existencia a través de piezas que se están convirtiendo en extensiones del pensamiento
  • Sus herramientas extienden nuestras posibilidades y nos dotan de nuevas capacidades, volviéndonos más fluidos, variados, heterogéneos y con mayor capacidad de distribución de nuestro pensamiento, gracias a la posibilidad de recibir y emitir información instantáneamente.
  • El futuro ya es presente con aplicaciones como Memolane, una “máquina del tiempo” que es capaz de representar la línea del tiempo de la actividad de un usuario para complementar su memoria; o Qwiki, aplicación que presenta el lifestreaming o identidad viva del usuario a partir de los datos de LinkedIn o Facebook.
  • La RTW trae nuevos modelos de negocio e ideas para obtener rentabilidad en un entorno inédito, pero también una experiencia atrayente, absorbente e incluso adictiva, pues activa mecanismos de recompensa y, mal gestionada, puede llevar a la “infoxicación”.

Madrid, 26 de octubre de 2011.- La Web en Tiempo Real (RTW) ya capacita al usuario para potenciar su memoria e incluso su identidad a través de nuevas aplicaciones que están ampliando la experiencia humana, ofreciendo información sobre cada uno de nosotros –lo que pensamos, lo que sentimos, lo que hacemos e incluso lo que creamos–, contribuyendo así a nuestra identidad digital y a un sentido ubicuo de la existencia a través de piezas que se están convirtiendo en auténticas extensiones del pensamiento, según el informe Real Time Web: una nueva lente para ver el mundo, editado por Fundación Telefónica/Ariel.

Se trata de un conjunto de tecnologías, servicios y prácticas que facilitan a los usuarios de la web una nueva experiencia de vida que está suponiendo un cambio de paradigma, ya que se trabaja con flujos de información formados por contenidos que pueden ser utilizados por otros agentes y que tienen valor, tanto agregados como de manera independiente. Estas herramientas extienden nuestras posibilidades y nos dotan de nuevas capacidades, volviéndonos más fluidos, variados, heterogéneos y con mayor capacidad de distribución de nuestro pensamiento, gracias a la posibilidad de recibir y emitir información instantáneamente.

Retos de nuestra nueva identidad: nuestro lifestreaming

La RTW genera un nuevo corpus de cada persona, de carácter público y con un grafo social asociado explícito (lo que le añade reputación y confianza), que ofrece muchas ventajas; se trata nada menos que de un ecosistema de valor para todos sus agentes que trae ya nuevos modelos de negocio y nuevas ideas. Sus fuentes de valor radican en las innovaciones que puede incorporar en los procesos de venta, en las áreas de marketing y publicidad, apoyando en el análisis de información, como soporte al trabajo en grupo, facilitando tanto el diseño de productos como los procesos de atención al cliente y ofertándose como un servicio.

Las herramientas en línea extienden nuestras posibilidades y nos dotan de nuevas capacidades, volviéndonos más fluidos, variados, heterogéneos y con mayor capacidad de distribución de nuestro pensamiento, gracias a la posibilidad de recibir y emitir información instantáneamente. Trabajamos ya con flujos de piezas de información que se convierten en extensiones de nuestra construcción mental. El futuro ya es presente con impresionantes aplicaciones como Memolane, una “máquina del tiempo” que es capaz de representar la línea del tiempo de la actividad de un usuario para complementar su memoria; o Qwiki, aplicación que presenta el lifestreaming o identidad viva del usuario a partir de los datos de LinkedIn o Facebook.

Un aspecto que tiene mucha relevancia en la evolución de Internet, sobre todo en lo relativo a las aplicaciones RTW, es la movilidad, ya que favorece la interacción entre los usuarios y la instantaneidad. Así muchas empresas que se posicionan como líderes en el universo RTW han desarrollado aplicaciones para los diferentes sistemas operativos de teléfonos móviles.

Los jóvenes, en la vanguardia de la RTW: ventajas y riesgos

Gracias a la tendencia RTW se está transformando la manera en la que fluye y se consume la información, la forma en que se busca y descubre el conocimiento, así como la manera en la que se comunican las personas, al disponer de un nuevo sentido en tiempo real a través del cual estar conectado con amigos, clientes o con el público en general. Todo ello cambia, en definitiva, nuestra relación con el mundo al crear una nueva conciencia global.

En ese sentido, las redes sociales dominan el uso de aplicaciones RTW, donde la edad del usuario es clave en el grado de adopción: cuanto más joven es el usuario, la tasa de aceptación es más alta. Pero el estar conectado en tiempo real se convierte en una experiencia atrayente, absorbente e incluso adictiva, ya que los paquetes de información activan mecanismos cerebrales de recompensa, como la dopamina.

Es cierto que la RTW favorece una comunicación prácticamente sincrónica, puesto que hay un flujo constante de mensajes actualizados y se produce un acceso instantáneo a la información, pero el riesgo de “infoxicación” o de sobrecarga de información por parte de los usuarios es mucho mayor, además del aumento de la distracción, por lo que hay que saber gestionar la atención de manera correcta.

Un nuevo ecosistema para el hombre

La RTW supone un ecosistema rico y dinámico, en el que constantemente aparecen nuevos servicios y aplicaciones que complementan a los anteriores. Desde las redes sociales a las herramientas de microblogging y las plataformas para compartir información, pasando por los buscadores en tiempo real y las herramientas para agregar contenidos y filtrar información, así como visualizar y analizar flujos de datos RTW. Se trata, pues, de un grupo de servicios y aplicaciones que provocan un uso intensivo de la red.

Las tendencias apuntan a un mundo RTW que anticipará la información que queremos antes de buscarla o pedirla, a una integración total con la Internet de las cosas como fuente de información también en tiempo real y a la proliferación de técnicas de análisis de texto y filtrado cada vez más sofisticadas.