La televisión interactiva convertirá al espectador en usuario comprometido

Catorce expertos abordan en el número 84 de la revista TELOS. Cuadernos de Comunicación e Innovación los últimos desafíos y tendencias del sector audiovisual

Catorce expertos abordan en el número 84 de la revista TELOS. Cuadernos de Comunicación e Innovación los últimos desafíos y tendencias del sector audiovisual.

Catorce expertos abordan en el número 84 de la revista TELOS. Cuadernos de Comunicación e Innovación los últimos desafíos y tendencias del sector audiovisual.




  • Más del 30% de la población europea ve la televisión a través de Internet y el consumo diario de televisión en España se sitúa actualmente en 230 minutos por persona.
  • El futuro de la televisión pasa por la banda ancha y las conexiones móviles e inalámbricas y traerá consigo un espectador que tendrá la posibilidad de interactuar, frente al tradicional consumo pasivo.
  • Gracias a la nueva TDTcom el espectador podrá acceder a la match-up TV, las redes sociales, los agregadores videográficos y a TIC como los dispositivos de Personal Video Recorder, los discos duros grabadores y la compresión MPEG4 para alta definición o 3D TV.
  • Por otro lado, la sustitución de la tecnología analógica por la digital ha impulsado el info-show, un híbrido entre la información y el entretenimiento que abarca al reality show, el reality game y la docu-serie–.
  • En Europa se ha seguido una política de multiplicación de canales, almacenamiento y empaquetamiento de programas para optimizar beneficios, frente a EE.UU., que han fomentado el uso de la alta definición.

Madrid, 9 de septiembre de 2010.- La interacción y la conexión a Internet determinarán la televisión del futuro según los expertos que escriben en el dossier central del número 84 de la revista TELOS. Cuadernos de Comunicación e Innovación, editada por Fundación Telefónica, que está dedicado a los “Contenidos digitales para la nueva televisión”, un medio remozado que trae consigo profundas transformaciones en la oferta y en los usos sociales, basadas ahora en la interactividad y en la capacidad de la banda ancha.

En opinión de estos expertos, Internet no ha acabado con la televisión, del mismo modo que ésta no lo ha hecho con el cine, el teatro ni la radio. En ese sentido, la digitalización ha sido la clave de la adaptación de la televisión, ya que, gracias a este proceso, la televisión ha perdido su tradicional relación unívoca con el soporte: ya no importa si se transmite mediante tecnología hertziana terrestre, por satélite, por cable o por Internet ni el tipo de pantalla. El público sigue consumiendo contenidos televisivos y en dosis cada vez más altas: el consumo diario de televisión en España se sitúa en 230 minutos por persona, nueve minutos más que el año pasado, según los datos de Kantar Media.

De hecho, más del 30% de la población europea ve la televisión a través de Internet. La programación televisiva en Europa no ha tenido una correlación de acuerdo con las transformaciones digitales, sino que ha seguido una política de almacenamiento virtual y empaquetamiento de programas para optimizar beneficios. Por otro lado, la razón económica determina los movimientos de la programación actual: el descenso de los ingresos publicitarios, la puja por la adquisición de derechos y productos con el consiguiente encarecimiento e incluso pérdida de los recursos caracteriza a la actual televisión generalista.

Junto a la disponibilidad de la banda ancha, el otro factor que determinará el futuro de la televisión es que las interfaces de los servicios sean intuitivas, con herramientas accesibles y guías simplificadoras. En el dossier también se esboza el panorama de futuro de la televisión, que pasa por los nuevos desarrollos tecnológicos relacionados con la conexión de la Red en el televisor: el espectro liberado por el apagón analógico permite ahora dar servicio de banda ancha inalámbrico a la llamada TDTcom (match-up TV, redes sociales, acceso a agregadores videográficos en Internet, etc.) y tecnologías como los dispositivos de Personal Video Recorder, los discos duros grabadores, el ancho de banda y la compresión MPEG4 para generar una oferta de alta calidad de imagen (alta definición o 3D TV) y de sonido que, además, sea bajo demanda.

El modelo mayoritario de la TDT, el temático, incorpora el liderazgo de la información en el ranking de contenidos (35%) y recupera la oferta infantil y juvenil, que en las cadenas generalistas analógicas han ocupado históricamente un lugar relevante, asistiendo así a un fenómeno transversal. También ha emergido en los últimos años un nuevo formato, el info-show, que homogeneiza las parrillas y cuyos efectos van desde la sinergia a la explotación intensiva, pasando por el efecto serial, la concentración, la especialización, la simbiosis, el despiece. , etc.

En el dossier, que ha sido coordinado por Emili Prado, catedrático de Comunicación Audiovisual de la  Universidad Autónoma de Barcelona, participan también los profesores y expertos Matilde Delgado, Nuria García Muñoz, Gemma Larrégola, Rosa Franquet, Francesc Xavier Ribes, Carmen Fuente, Raquel Urquiza, Eladio Gutiérrez, Antoni  Esteve, Rosa María Cullell, Eduardo García Matilla, Carlos M. Arnanz y Miquel Francés.

Desregulación y digitalización de la programación
La multiplicación de canales que han traído los cambios en las políticas de comunicación en Europa basados en la desregulación no ha supuesto, paradójicamente, un mayor pluralismo, según los expertos; al contrario: se evidencia una creciente homogeneización de contenidos y un índice de repetición muy alto debido a la incapacidad para producir contenidos originales para tantos canales. Según algunos autores del dossier, la crisis económica y la reducción publicitaria han incrementado los programas de fragmentos televisivos, los generados por los telespectadores y los ya almacenados.

Tampoco se registra una “targetización” significativa, con lo que la fragmentación de las audiencias es la nota predominante. En España, la fragmentación lleva aparejada un incremento de la saturación publicitaria y a su pérdida de efectividad, erosión que trata de compensarse mediante nuevas modalidades de product placement en los propios contenidos –con resultados muy satisfactorios de recuerdo de la marca y mejora de la opinión en las audiencias– o formas de patrocinio.

La televisión en Europa: tres grandes géneros
Ante la nueva situación del escenario televisivo los gobiernos europeos se decidieron por un receptor multiplex para canales de televisión y sólo dejaron un 20% para la transmisión de servicios interactivos, además de no exigir a los fabricantes de electrónica de consumo la comercialización de equipos de recepción que permitieran la navegación de los servicios interactivos. Entre las iniciativas europeas de conexión a Internet destacan HbbTV y Irbid Broadcasting Broadband TV, que parten de la conexión a la banda ancha para establecer un canal de retorno que permita la interactividad.

El modelo de programación de la TDT pública generalista en Europa defiende la oferta de información, con una oferta muy superior a la de los canales privados (41% de las públicas frente al 22% de las privadas), distancia aún mayor en el modelo temático (53% de las públicas frente al 22% de las privadas).

El perfil de la oferta general europea muestra la aplastante presencia de los programas pertenecientes a un clúster de tres macrogéneros –ficción, información e infoshow– que ocupan más de dos tercios de las parrillas, lo que demuestra que la multiplicación de la oferta no conlleva una mayor diversidad de contenidos y certifica el efecto homogeneizador de la oferta. Sin embargo, destacan unas notas diferenciales: Francia (con un 30,7%) y Alemania (32,8%) otorgan el liderazgo de sus parrillas a programas del macrogénero ficción, mientras que Reino Unido (27,5%), Italia (30%) y España (37,9%) se lo otorgan al macrogénero información.

La franja prime time europea
En cuanto a la franja del prime time, España lidera la apuesta europea por el macrogénero de la Información (41%), seguida de Francia (32%), Reino Unido (29%) y Alemania (23%); y dentro de este macrogénero, destaca el Noticiario, cuyo caso más extremo es el español –el 75% de la Información–. La ficción es la apuesta líder en Italia (49%), Alemania (48%) y Francia (45%), mientras en el caso británico este macrogénero comparte la proporción con la Información –29% en ambos casos– y en España (22%) la apuesta es menor: la serie y el cine siguen siendo piezas utilizadas por los programadores como elementos estratégicos. El info-show es el tercer componente básico del prime time, alcanzando dobles dígitos en todos los países salvo en Francia (5%).

La oferta británica de ficción se distingue por ser la más diversificada genéricamente y la más equilibrada en su distribución, seguida de Francia y España, con una apuesta más desequilibrada a favor de un género, la serie, y de Alemania e Italia, que presentan la oferta de ficción genéricamente menos diversa. Como dato general, podríamos afirmar que los programadores europeos otorgan a la ficción de producción nacional un alto valor estratégico en su programación.

La televisión en Estados Unidos
Según los datos de Nielsen, el consumo del mercado audiovisual estadounidense, el mercado tecnológico y audiovisual más complejo y avanzado, el consumo televisivo registra incrementos y se diversifica en la clásica televisión en casa, programas grabados –que se ven incrementados de forma significativa–, Internet –con un ligero retroceso–, vídeo en línea y vídeo en el móvil, que se mantiene estable.

Como dato significativo destaca el incremento del tiempo –en un 34,5%, más de cuatro horas y media diarias– que los norteamericanos destinan simultáneamente a ver la televisión e Internet; de hecho, un 29% ve la televisión a través de la Cross Platform, basada en la adaptabilidad y que aglutina Digital Video Recorder, VOD, móvil, en línea, etc. En Estados Unidos también está cambiando el perfil del consumidor: el televisor conectado a la Red vuelve a situar al receptor en el centro del mundo audiovisual y le da al espectador la posibilidad de la interactividad frente al tradicional consumo pasivo.

Fundación Telefónica: compromiso para transformar el futuro
Fundación Telefónica impulsa el desarrollo de una acción social y cultural relevante y transformadora, enfocada a facilitar el acceso al conocimiento desde una gestión innovadora, integrada y global para mejorar la vida de las personas, la Fundación está presente en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Perú y Venezuela. Además de la labor desarrollada en estos nueve países, y gracias a programas como Proniño o Voluntarios Telefónica, su acción se extiende a otros cinco países de Latinoamérica: El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá y Uruguay, en los que trabaja conjuntamente con las operadoras locales de Telefónica. 

La labor de Fundación Telefónica se desarrolla a través de seis grandes áreas transnacionales que que tienen como foco estratégico la educación y la aplicación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Programas Educativos busca ofrecer un servicio a la sociedad para innovar en educación por medio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC); Programas Sociales para la Infancia tiene como objetivo contribuir significativamente a la erradicación del trabajo infantil en Latinoamérica, mediante una escolarización de calidad, sostenida y sostenible; Voluntarios Telefónica promueve el desarrollo de actividades de voluntariado entre los empleados del Grupo; Debate y Conocimiento busca convertir a Fundación Telefónica en un referente en la investigación avanzada sobre la Sociedad de la Información y el impacto de las TIC a través de la creación, debate y divulgación del conocimiento; Arte y Tecnología gestiona el patrimonio artístico y cultural del Grupo Telefónica y tiene como objetivo difundir el arte contemporáneo en sus diferentes manifestaciones, en especial los proyectos que fomentan las relaciones entre la creación artística y la innovación tecnológica, y Programas Sociales para los Jóvenes facilita la continuidad educativa, el empleo y el emprendimiento de los jóvenes en situación de dificultad social.