El español facilita la globalización de las operadoras de telecomunicaciones, según un estudio de Fundación Telefónica

Lengua y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, escrito por Cipriano Quirós y publicado en la Col. Fundación Telefónica/Ariel, se enmarca en el proyecto "El valor económico del español"

De izda. a dcha., el director del proyecto El valor económico del español, José Luis García Delgado; el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez; el vicepresidente ejecutivo de Fundación Telefónica, Javier Nadal; y el autor del libro, Cipriano Quirós.

De izda. a dcha., el director del proyecto El valor económico del español, José Luis García Delgado; el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez; el vicepresidente ejecutivo de Fundación Telefónica, Javier Nadal; y el autor del libro, Cipriano Quirós.




  • La penetración de la telefonía móvil casi cuadruplica a la fija en el área del español, donde son especialmente significativos los casos de Puerto Rico, España y Argentina, con porcentajes de población suscrita a este servicio superiores al 100%.
  • España aporta la mitad de las páginas web escritas en castellano entre 2001 y 2007, seguida de Argentina, México, Chile y Colombia.
  • Estados Unidos es el segundo país emisor de páginas web en castellano en 2007 por la importante presencia de la comunidad hispana y la elevada capacidad de acceso a las redes de información en este país.
  • En lo que llevamos de siglo, se ha multiplicado por cinco el porcentaje de población hispanohablante que utiliza Internet, “el mayor escaparate idiomático que existe en la actualidad”, según Cipriano Quirós.
  • Aunque la presencia del español en Internet ha ganado peso relativo en la Red, sigue alejada de los niveles que se esperarían de la tercera lengua más hablada del mundo.
  • Un aumento de la dotación de accesos de conexión fija en los países hispanohablantes permitiría cuadruplicar la presencia del castellano en Internet.

Santander, 30 de agosto de 2010.- Nuestro idioma es un factor determinante en el desarrollo internacional de las operadoras españolas de telecomunicaciones, según concluye el libro Lengua y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, escrito por Cipriano Quirós y publicado en la Col. Fundación Telefónica/Ariel.

Se tata de un estudio sobre el apoyo del español en particular y las lenguas en general a la expansión de las operadoras de telecomunicaciones a través de las TIC. El libro, que se enmarca en el proyecto “El valor económico del español”, estudia la relación entre el desarrollo de la Sociedad de la Información en los países hispanohablantes y la presencia del español en Internet; los aspectos tecnológicos, regulatorios y de internacionalización que han afectado al sector de las telecomunicaciones; los vínculos lingüísticos de los procesos de internacionalización de las operadoras de telecomunicaciones; y el papel de la lengua como reductor de los costes de transacción y organización en los que incurren las empresas.

Han intervenido en la presentación el rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Salvador Ordóñez; el vicepresidente ejecutivo de Fundación Telefónica, Javier Nadal; el director del proyecto “El valor económico del español”, José Luis García Delgado, y el profesor titular de Economía Aplicada II de la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro, Cipriano Quirós.

Lengua, TIC y teleoperadoras
El libro profundiza en la relación entre la lengua y dos aspectos claves para las operadoras de telecomunicaciones: los procesos de internacionalización y su productividad –en especial su actividad en el segmento de telefonía móvil–. Además, analiza también las implicaciones de la lengua en los patrones de internacionalización y en sus resultados en términos de productividad. Quirós apunta la existencia de vínculos lingüísticos en el patrón geográfico de internacionalización de las operadoras de telecomunicaciones, fundamentales para su desarrollo.

Según afirma el profesor de la Universidad Complutense, cuanto mayor sea el porcentaje de clientes que hablan el idioma de una operadora, mayor tiende a ser el nivel de eficiencia mostrado por ésta. Una lengua de proyección internacional como la española, fuertemente cohesionada, supone un activo intangible de gran valor para los individuos, empresas y países que comparten ese condominio lingüístico. Compartir una lengua incorpora otros aspectos íntimamente ligados a su utilización –pautas culturales, costumbres, usos sociales, valores, etc.– que acercan a los países que la poseen y también a sus mercados nacionales.

La alianza entre el español y las TIC  y la internacionalización de las empresas
El libro destaca cómo las rivalidades y comparaciones entre las lenguas del mundo se han trasladado a Internet. La presencia de un idioma en la Red está condicionada por el grado de implantación y utilización de las TIC en los países que comparten esa lengua.

Por otra parte, Cipriano Quirós destaca el hecho de que la lengua común entre los actores de un mercado que se ha internacionalizado reduzca la “distancia psicológica” –los factores que limitan los flujos de información entre la empresa y el mercado–, elemento que frena habitualmente la internacionalización.

Este desarrollo responde precisamente al caso de los países hispanohablantes. América Latina es el destino internacional preferente para cuatro operadoras: Telefónica, América Móvil, Portugal Telecom y Telecom Italia. El indicador de la densidad de líneas telefónicas fijas señala que si en 1998 había un total de 15 líneas principales por cada 100 habitantes en el área hispanohablante, siendo este valor aproximadamente una cuarta parte del que correspondía a las áreas anglófona y francófona, en 2007 esta ratio alcanza una tercera parte del valor presentado por las otras dos áreas lingüísticas de referencia.

De hecho, la penetración de la telefonía móvil casi cuadruplica a la fija en el área del español, donde son especialmente significativos los casos de Puerto Rico, España y Argentina, con porcentajes de población suscrita a este servicio superiores al 100%.

Por otro lado, España aporta la mitad de las páginas web escritas en castellano entre 2001 y 2007, seguida de Argentina, México, Chile y Colombia. Además, Estados Unidos es el segundo país emisor de páginas web en castellano en 2007 por la importante presencia de la comunidad hispana y la elevada capacidad de acceso a las redes de información en este país; de hecho, Estados Unidos es el primer emisor de páginas web en la mayoría de lenguas del mundo tras los países en donde éstas son oficiales.

Asignaturas pendientes del español y las TIC
La presencia del español en Internet ha ganado peso relativo, aunque sigue alejada de los niveles que se esperarían de la tercera lengua más hablada del mundo. Para Quirós, el peso demográfico de una lengua no es la variable determinante de su participación en la web. En 2007 el número de ordenadores por cada 100 hispanohablantes es de 11, muy por detrás del 77 y 63% de las áreas anglófona y francófona, respectivamente.

Aun habiéndose multiplicado por cinco el porcentaje de población hispanohablante que utiliza Internet entre 1999 y 2007, en ese último año este indicador sólo alcanzaba un valor del 13%. Esta cifra contrasta con el 60% del área francófona o el 71% correspondiente a los países anglófonos en ese mismo año. Sólo España y algún otro país latinoamericano, como Costa Rica o Chile, muestran cifras sensiblemente superiores a la media de su área lingüística.

Por otro lado, en el área del español se observa un notable retraso relativo en la disponibilidad de servidores que permitan un acceso seguro a la red. El indicador que mejor refleja la presencia de los idiomas de Internet sigue siendo el porcentaje de páginas web existente en cada uno de ellos. En este sentido, se observa la pérdida de peso relativo del inglés en Internet durante el período 1998-2007, pasando de representar las tres cuartas partes del total mundial a menos de la mitad, debido en parte por el crecimiento de la participación del chino, derivada del extraordinario aumento del número de usuarios de la Red en China.

Resulta llamativo el caso del alemán que, hablado por alrededor de un centenar de millones de personas en el mundo frente a los más de 400 millones que hablan español, ha alcanzado una cuota del 6%, superior a la obtenida por nuestro idioma o por el francés. Esto se debe al papel jugado por Alemania en la Unión Europea y su consideración de lengua de referencia en esta área o su influencia en el este europeo y el desarrollo mostrado en el ámbito de las TIC y la Sociedad de la Información.

El futuro del español en la Red
El espectacular crecimiento de la telefonía móvil ha permitido superar ampliamente la cobertura de la población que proporcionaba la telefonía fija. En el área hispanohablante este crecimiento se ha producido a un ritmo muy elevado, alcanzando los niveles de las otras dos áreas lingüísticas de referencia, la anglófona y la francófona. Un aumento de la dotación de accesos de conexión fija en los países hispanohablantes permitiría cuadruplicar la presencia del castellano en Internet. Esto se debe en parte a que el nivel de acceso a la Red en los países hablantes de estas dos lenguas ha alcanzado el umbral del 50% de la población, donde se ha estancado.

En el futuro, podría cambiar al laza la baja posición del español en Internet –sólo el 4% de las páginas web están escritas en nuestra lengua–. De hecho, el español tiene la oportunidad de hacerse un sitio entre las lenguas que tienen mayor presencia “en el mayor escaparate idiomático que existe en la actualidad, Internet”, a decir de Quirós, con la posibilidad de situarse como segunda o tercera lengua, por encima de otras que tradicionalmente ocupan esta posición, como el francés o el alemán.

El fuerte crecimiento esperado del acceso a esta red para los países hispanohablantes en los próximos años permite aventurar un aumento futuro de la presencia del español en Internet. Sólo la duplicación del acceso telefónico fijo implicaría un aumento de la presencia del castellano en Internet de un 145%; incluso, Quirós afirma que si a los países hispanohablantes se les dotara de un nivel de acceso fijo similar al del área anglófona, el incremento del castellano en Internet sería de un 325%, lo que, como Quirós señala, la cuadruplicaría.