La prensa digital en español potencia la presencia de nuestro idioma en Internet

El español en la red, de Guillermo Rojo y Mercedes Sánchez (Col. Fundación Telefónica/ Ariel), se enmarca dentro del proyecto "El valor económico del español: una empresa multinacional" de Fundación Telefónica

El español en la red, de Guillermo Rojo y Mercedes Sánchez (Col. Fundación Telefónica/ Ariel), se enmarca dentro del proyecto "El valor económico del español: una empresa multinacional" de Fundación Telefónica

El español en la red, de Guillermo Rojo y Mercedes Sánchez (Col. Fundación Telefónica/ Ariel), se enmarca dentro del proyecto "El valor económico del español: una empresa multinacional" de Fundación Telefónica




  • El español se confirma en la tercera posición mundial en la Red –tras el inglés y el chino, cuyas comunidades abarcan el 50% de todos los usuarios–, con unos 136 millones de usuarios, lo que supone el 33% de la población del dominio lingüístico hispánico y el 8% de los internautas mundiales
  • A pesar del desequilibrio con las otras dos lenguas mayoritarias en la Red, la comunidad hispanohablante en Internet ha aumentado considerablemente en los tres últimos años: según el buscador Google, en estos momentos hay 681 millones de páginas en español, cifra sólo aventajada por el inglés, con 9.890 millones, y el chino, con 806 millones
  • El índice de productividad de los internautas hispanohablantes, resultado del porcentaje de usuarios de cada dominio y el porcentaje de páginas electrónicas escritas en español, ha aumentado del 0,99% en 2005 al 5% en 2009, más que el del portugués, árabe, coreano y chino
  • Aproximadamente 8,4 millones de españoles son lectores de prensa digital en sus ordenadores, a los que habría que añadir 2,9 millones más que acceden a los diarios a través de sus teléfonos móviles
  • El 20% del total son lectores intensivos de la prensa digital y pasan unas tres horas mensuales leyendo noticias: de hecho, el número de lectores de prensa digital sobrepasa a los lectores totales de periódicos impresos.
  • El perfil de los usuarios de los 850 diarios digitales en español existentes en el mundo es masculino y menor de 45 años
  • Madrid, 12 de julio de 2010.- El español refuerza su presencia en Internet gracias a la prensa digital, según afirman los lingüistas Guillermo Rojo y Mercedes Sánchez en El español en la Red (Col. Fundación Telefónica/Ariel), que sintetiza los datos cambiantes que en este momento tenemos acerca de la situación del español en la Red.

El libro ha sido presentado esta mañana en la Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja por el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz; el director territorial de Telefónica para País Vasco, Aragón, La Rioja, Navarra y Cantabria, Óscar Alegría; el director del programa “El valor económico del español”, José Luis García Delgado; y el coautor del libro, Guillermo Rojo.

La tercera posición mundial en Internet del español –tras el inglés y el chino, cuyas comunidades abarcan el 50% de todos los usuarios–, con unos 136 millones de usuarios, supone el 33% de la población del dominio lingüístico hispánico y, sin embargo, sólo el 8% de los internautas mundiales. A pesar de este desequilibrio con las otras dos lenguas mayoritarias en la Red, la comunidad hispanohablante en Internet ha aumentado considerablemente en los tres últimos años: según el buscador Google, en estos momentos hay 681 millones de páginas en español, cifra sólo aventajada por el inglés, con 9.890 millones, y el chino, con 806 millones

Por otra parte, para los autores es importante tener en cuenta el índice de productividad de los internautas hispanohablantes, obtenido al relacionar los porcentajes de usuarios de cada dominio con el porcentaje de páginas electrónicas escritas en la lengua correspondiente, que con respecto a nuestro idioma ha sufrido un incremento del 0,99% en 2005 al 5% en 2009, cifra superior a los del portugués, árabe, coreano y chino.

Parte de este aumento tiene su explicación en el empuje de la prensa digital. Aproximadamente 8,4 millones de españoles son lectores de prensa digital en sus ordenadores, a los que habría que añadir 2,9 millones más que acceden a los diarios a través de sus teléfonos móviles. El 20% del total son lectores intensivos de la prensa digital y pasan unas tres horas mensuales leyendo noticias: de hecho, el número de lectores de prensa digital sobrepasa a los lectores totales de periódicos impresos. El perfil de los usuarios de los 850 diarios digitales en español existentes en el mundo es masculino y menor de 45 años

La situación del español en la Red por regiones hispanohablantes
Resulta de especial interés para la evolución del español en Internet el aumento experimentado en América Latina: de septiembre de 2006 a septiembre de 2009 se duplica el porcentaje de la población en la región que tiene acceso a la Red, lo que constituye un elemento claramente esperanzador: del 15,1% de la población al 30,5%.

Actualmente existen 136,5 millones de usuarios de Internet hispanohablantes en el mundo, por detrás del Inglés (478,5) y el Chino (383,6 millones). Además, hoy existen 338,67 millones de servidores en los dominios nacionales en los países hispánicos, de los cuales 256,52 corresponden a España, lo que supone un incremento en los cuatro últimos años del 3,38%. Especialmente significativo son los casos de México y Argentina, que ocupan en este momento los puestos séptimo y decimoquinto, respectivamente, en el número de servidores por dominios nacionales, con 629,70 y 399,19 millones cada uno. El total de las direcciones IP de los países hispánicos se eleva a 78,11 millones, esto es, al 2,58% del volumen mundial. En cuanto al número de dominios, al mundo hispánico le corresponden ahora 6,2 millones.

Los usuarios de la red en los países hispánicos
Argentina, Chile y España presentan porcentajes de conexión superiores al 50% de la población, pero México, con el 27,4% de la población conectada, tiene un peso cuantitativo bastante más alto: más de 27 millones, el 1,7% del total de usuarios de la red en todo el mundo. Hay un grupo de países con tasas de conexión superiores al 30%: Colombia, Costa Rica, la población hispana de Estados Unidos, República Dominicana y Uruguay; y superiores al 20% pero inferiores al 30% las correspondientes a México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela. Los demás países presentan tasas de conexión inferiores al 20%.

España es el único país hispanohablante con un porcentaje de usuarios sobre la población en torno al 70%, a bastante distancia de Chile y Argentina. Sin embargo, en relación con los países de la Unión Europea, los autores afirman que “España está relativamente alejada de la media en el porcentaje de hogares con acceso a Internet”, ya que ocupa el décimo lugar en la lista de los 27 países que forman parte de la UE con el 51% de hogares conectados a la Red, por debajo de Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia y Eslovenia. En cambio, los indicadores de las empresas que tienen conexión a Internet o disponen de acceso a banda ancha, el 95%, son superiores a la media europea, del 93%.

La contribución de Internet al estudio y desarrollo del español
Según los autores, Internet pertenece al conjunto de innovaciones del que forman parte también la escritura, la imprenta, el telégrafo, el teléfono, la radio y la televisión; el material con el que trabajan son mensajes lingüísticos y esas tecnologías usan las lenguas y, al mismo tiempo, contribuyen en diferentes modos y grados a su evolución, actuando como factores que actúan sobre el cambio lingüístico.

La lexicografía actual –en concreto la diccionarística– muestra la presencia y actuación de las computadoras en todas y cada una de las fases de diseño, construcción y difusión de un diccionario, desde la determinación de su macroestructura hasta el modo de difusión de la obra resultante. La lingüística informática utiliza medios informáticos para la obtención y manejo de los datos necesarios en el estudio de las lenguas. La lingüística computacional se centra en el empleo de técnicas computacionales para procesar las expresiones lingüísticas humanas. Las industrias de la lengua diseñan, fabrican y comercializan diversos productos basados en lo que la tecnología ha conseguido a partir de los estudios teóricos. La evolución de la traducción automática y los miles de páginas de literatura gris que son traducidos diariamente en las oficinas de la Unión Europea (UE) con resultados razonablemente satisfactorios.

Los buscadores de Internet devuelven cientos de miles de páginas que contienen términos por los que se ha realizado la consulta y pone a disposición del usuario una enorme masa de información expresada lingüísticamente sobre los temas de nuestro interés. Además, Internet hace posible el acceso a depósitos de información como diccionarios, enciclopedias, archivos, bases de datos, documentos digitalizados, etc.

La naturaleza mayoritariamente escrita de la información existente en Internet hace que las posibilidades de utilizarla se extiendan también a personas con un dominio no demasiado elevado de la lengua en que han sido escritas, personas que no podrían comprender un texto oral de una emisión de radio o televisión son capaces de entender la versión escrita on line de ese texto, con lo que el efecto es mayor y se incrementan las posibilidades de influencia (préstamos, calcos, etc.) de unas lenguas en otras. El correo electrónico, los chats, la mensajería instantánea… se basan fundamentalmente en la versión escrita de las lenguas, con lo que se ha producido una más que notable recuperación y una fuerte ampliación del papel que juega la comunicación escrita. Se ha incrementado así el empleo en la lengua escrita de modos y variantes que tradicionalmente se han considerado propios o exclusivos de la lengua oral.

La red se ha convertido además en el medio habitual de difusión de los hábitos lingüísticos, muy cambiantes, de las jergas juveniles. Además, Internet es la causa de la aparición de nuevos elementos y fenómenos en todos los subsistemas (fónico, gramatical y léxico) que forman una lengua. El léxico es el componente lingüístico más afectado por Internet, que además es vehículo facilitador de la difusión del cambio lingüístico de forma casi instantánea.