Los inmigrantes bilingües inglés-español en Estados Unidos poseen salarios más altos que los hispanos sólo anglófonos

Es una de las principales conclusiones del proyecto "El Valor Económico del Español: Una Empresa Multinacional"

Es una de las principales conclusiones del proyecto "El Valor Económico del Español: Una Empresa Multinacional"




  • Por primera vez se revierten los indicadores anteriores realizados antes de la década de los años 90 del siglo XX, que señalaban que el bilingüismo  inglés-español en Estados Unidos se relacionaba con salarios más bajos
  • El pertenecer a la comunidad lingüística del español de un país reduce los costes de integración y convierte el fenómeno migratorio en menos costoso y más fácil de gestionar
  • El dominio del español mejora el acceso al empleo, facilita la obtención de trabajos de mayor calidad y propicia la movilidad laboral ascendente de los inmigrantes, según el estudio Emigración y lengua: el papel del español en las migraciones internacionales (Col. Fundación Telefónica / Ariel)
  • El diferencial de ingresos mensuales medios de los inmigrantes que hablan bien español alcanza hasta un 30% sobre los que lo desconocen y un 10% si dominan la lectura y la escritura en lengua española
  • Los indicadores del español como lengua materna en la comunidad inmigrante señalan un nivel más avanzado de integración social, menor participación en el envío de remesas desde sus respectivos países de origen, mayor movilidad residencial, mayor calidad de la vivienda y más elevada participación ciudadana
  • Los inmigrantes de otros orígenes lingüísticos que dominan el español mantienen menos contacto con sus países de origen, obtienen más permisos de residencia permanente, habitan en zonas con menos problemas y sus hijos consiguen niveles educativos más altos
  • El uso y dominio del español aumenta más la tasa de inmigración en España (se multiplica por 2,7) que la del inglés en Estados Unidos

Washington, 28 de octubre de 2009.- El último estudio del proyecto “El Valor Económico del Español” impulsado por Fundación Telefónica,  Emigración y lengua: el papel del español en las migraciones internacionales (Col. Fundación Telefónica / Ariel) indica que los salarios de los inmigrantes bilingües inglés-español en Estados Unidos son más altos que los de los hispanos que sólo hablan inglés, lo que podría indicar la tendencia que impulsa una mayor demanda de individuos bilingües en el mercado laboral norteamericano.

En general, los ingresos de los hispanohablantes que utilizan el español en sus hogares y que también hablan inglés son mayores que los que únicamente hablan inglés, una “mejora parcial” sobre las conclusiones anteriores, que datan de la década de los años 90 del siglo XX, según los directores del estudio, José Antonio Alonso y Rodolfo Gutiérrez, en el que han participado profesores de la Universidad de Columbia y de Houston. Sorprende también conocer que el uso y dominio del español aumenta más la tasa de inmigración en España (se multiplica por 2,7) que la del inglés en Estados Unidos.

Apenas existían hasta ahora estudios sobre la relación entre las competencias lingüísticas de los emigrantes hispanohablantes y sus ingresos. El pertenecer a la comunidad lingüística del español de un país reduce los costes de integración y convierte el fenómeno migratorio en menos costoso y más fácil de gestionar; por otra parte, la adquisición de un nivel suficiente de español es rápida y exitosa para los inmigrantes cuyo idioma materno es una lengua romance.

De hecho, según indica el estudio, el dominio del español mejora el acceso al empleo, facilita la obtención de trabajos de mayor calidad y propicia la movilidad laboral ascendente de los inmigrantes.

El diferencial de ingresos mensuales medios de los inmigrantes que hablan bien español alcanza hasta un 30% sobre los que lo desconocen y un 10% si dominan la lectura y la escritura en lengua española. Los indicadores del español como lengua materna en la comunidad inmigrante señalan, por lo tanto, un nivel más avanzado de integración social, menor participación en el envío de remesas desde sus respectivos países de origen, mayor movilidad residencial, mayor calidad de la vivienda y más elevada participación ciudadana.

Los inmigrantes de otros orígenes lingüísticos que dominan el español mantienen menos contacto con sus países de origen, obtienen más permisos de residencia permanente, habitan en zonas con menos problemas y sus hijos consiguen niveles educativos más altos.

Emigración y lengua forma parte de los resultados de la investigación que se va dando a conocer en una serie de Documentos de Trabajo –un total de 14, de los cuales 13 ya han sido publicados– y en 10 libros de la Colección Fundación Telefónica. Del primer volumen de la serie, Economía del español, se ha concluido que la lengua hace que se multiplique entre 2 y 3 veces la cuota de mercado de las exportaciones españolas con el conjunto de países hispanohablantes, alto factor multiplicador que es mayor incluso que el inglés entre los países anglosajones.

Además, la lengua hace que se multiplique por 2,7 la cuota de los inmigrantes que proceden de países con los que se comparte idioma, ya que este hecho aminora los costes de integración del colectivo de la población inmigrante en España y en el resto de países iberoamericanos.

Entre las comunidades lingüísticas multinacionales, la que forma el español registra un mayor crecimiento de hablantes nativos; también la ampliación de la presencia del español en Internet depende del grado de infraestructuras de las TIC en esos países: si en el área hispana se dispusiese de similar nivel que en los países anglófonos, la presencia del castellano en Internet se incrementaría en un 170%.

En cualquier caso, y según los datos del Atlas del español en el mundo, otro de los resultados del proyecto impulsado por Fundación Telefónica, el español es hoy la tercera lengua más hablada del mundo, después del chino y del inglés, con 438 millones de hablantes en el mundo, el 5% de la población mundial.

En 2050, el español seguirá estando entre las cinco lenguas con más hablantes nativos del mundo, a la par o por encima del inglés, aunque habrá sido superado por el árabe. En este sentido, el reto del español en el futuro está no tanto en su crecimiento demográfico, como en la difusión de su uso como lengua internacional.

En Las cuentas del español, otro estudio reciente del proyecto, entre 2000 y 2007, el valor económico del español en el PIB aumentó en un punto porcentual, del 14,6 al 15,6 por ciento, lo que ha significado un salto en términos monetarios desde los 92 mil millones de euros (92 millardos) contabilizados para 2000 a 164 millardos en 2007.

En términos de empleo, las cifras son si cabe más impresionantes: se habría pasado en estos años de casi 2,6 millones de puestos de trabajo relacionados con el español en 2000 (el 15 por 100 de la ocupación) a cerca de 3,5 millones en 2007 (el 16, 2 por 100); esto es, unos 900 mil puestos de trabajo más en solo siete años.

Desde el punto de vista sectorial, cinco grupos de actividades concentran las cifras más altas de ese «valor económico del español»: educación, comunicaciones, servicios culturales e industria editorial, encuadradas ambas dentro del conjunto más amplio de «industrias culturales»; y lo que se denominan otras actividades empresariales, que incluyen sectores como la publicidad, las «industrias de la lengua» y servicios empresariales del tipo de los «centros de llamadas» y los «servicios de información».

El Valor Económico del Español: Una Empresa Multinacional
Identificar, conceptualizar y cuantificar las ventajas que el uso del español procura a los países de habla hispana la lengua común es el triple objetivo que se propone el proyecto de investigación que Fundación Telefónica ha promovido bajo el título general de Valor económico del español: una empresa multinacional, vasto proyecto de investigación interdisciplinar que aspira también a crear opinión sobre la importancia y el carácter estratégico de ese importantísimo activo intangible.

Iniciado en 2006 y dirigido por el profesor García Delgado, de la Universidad Complutense de Madrid, con los profesores José Antonio Alonso y Juan Carlos Jiménez como codirectores, en él participan quince estudiosos de varias Universidades españolas, contando también con la colaboración de destacados expertos de Universidades de Estados Unidos, de México y de Colombia, previéndose finalizar en su primera fase a comienzos de 2010.

El español, segunda lengua de comunicación internacional, agrupa hoy una comunidad lingüística multinacional formada por una veintena de países que lo tienen como lengua oficial y por muy amplios colectivos de hispanohablantes en Estados Unidos, Brasil y numerosos países europeos, hasta sumar 450 millones de personas.

Además, la labor mancomunada de las Academias de las 22 Academias nacionales de la lengua española, entre las que se cuenta la cada vez más activa Academia Norteamericana de la Lengua Española, ha conseguido un alto grado de cohesión interna (diccionario, gramática, ortografía) que redunda a favor de la difusión y el aprendizaje del idioma compartido, facilitando movimientos migratorios, intercambios comerciales y financieros,  al tiempo que amplía la dimensión de los mercados para los productos de las industrias culturales.