Expertos convocados por Fundación Telefónica analizan el papel de la Responsabilidad Social Corporativa en la crisis

"La RSC es hacer bien las cosas pensando en el largo plazo"

Alberto Andreu, Director de Reputación Corporativa, Identidad, y  Medio Ambiente de Telefónica

Alberto Andreu, Director de Reputación Corporativa, Identidad, y Medio Ambiente de Telefónica




Madrid, 19 de Mayo de 2009.- “La RSC es hacer bien las cosas pensando en el largo plazo”, de esta forma resumió Alberto Andreu, Director de Reputación Corporativa, Identidad, y  Medio Ambiente de Telefónica, el principal valor de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ante la situación económica actual en la mesa redonda “La RSC, en la encrucijada ¿Cuál es su papel en los tiempos de crisis?”, organizada por Fundación Telefónica.

Para Javier Nadal, Vicepresidente Ejecutivo de Fundación Telefónica, el debate sobre las posibilidades que ofrece la RSC llega en un momento muy interesante, dada la madurez que está alcanzando ésta y la coyuntura económica que atraviesa el país.

En ese sentido, todos los ponentes coincidieron en señalar que la Responsabilidad Social Corporativa es un factor que va a ayudar a sobrellevar la crisis, ya que la dimensión humana de la RSC va a contribuir ineludiblemente a paliar sus efectos negativos. “La crisis va a hacer que las empresas se tomen más en serio la RSC en su búsqueda de la competitividad”, afirmó Alberto Andreu.

En esa línea, Alberto Lafuente, Director del Informe RSC de la Fundación Alternativas apuntó que la competitividad depende de que las empresas puedan disfrutar de ventajas competitivas sostenibles, ventajas que pueden ser mantenidas gracias a la influencia de la Responsabilidad Social Corporativa mediante el establecimiento de relaciones de confianza con sus grupos de interés (clientes, proveedores, empleados).

Por su parte, Ramón Pueyo, economista y Director de Global Sustainability Services de KPMG, indicó que la RSC va permitir descubrir nuevas oportunidades y modelos de negocio que antes no eran suficientemente tenidos en cuenta, tales como la atención a desempleados o personas dependientes. “El éxito y la supervivencia de una compañía no siempre se puede basar en factores que no se pueden medir en números” indicó, resaltando que la RSC demuestra la importancia de invertir en cualidades distintivas de las compañías.

Para José Luis Lizcano, responsable de RSC de la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECAE), una empresa socialmente responsable es la que intenta resolver los problemas que suscita la crisis gestionando coordinadamente todo el potencial humano de la compañía. Igualmente, Lizcano señaló que valores asociados a la RSC como la sostenibilidad, la eficiencia energética y la eficacia están muy relacionados con un factor clave para superar la crisis como es la innovación.

En opinión de Roberto Suárez, miembro del Consejo Estatal de RSC en representación de CEOE, la crisis afecta a las expectativas que la sociedad tiene de las empresas al mismo tiempo que la responsabilidad social corporativa de éstas refuerza su posición en el mercado. Para Suárez “muchas veces el debate no debería centrarse en qué es la RSC sino en cómo se hace la RSC”.

Por último, todos los ponentes de la mesa redonda coincidieron en señalar que la crisis abre la puerta a un nuevo modelo de competitividad basado en la generación y mantenimiento de relaciones de confianza a largo plazo y a un nuevo modelo de negocio más centrado en la economía real y el impacto social.