Un estudio de la Fundación Telefónica y Acción Educativa revela la magnitud del problema del trabajo infantil en el Estado de São Paulo

Más de 5.600 niños fueron entrevistados en 17 ciudades del estado de São Paulo. El estudio pone de manifiesto la situación de vulnerabilidad social de los niños.

Logo del programa Proniño en Brasil

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São Paulo, 13 de de mayo de 2009.– La investigación promovida por Fundación Telefónica, a través de 21 proyectos patrocinados por la Fundación en 17 ciudades del Estado de São Paulo (interior y región metropolitana) confirma que el trabajo en la calle es una de las formas más habituales de explotación infantil. En el curso del estudio, llevado a cabo por Acción Educativa, se entrevistó a más de 5.600 niños y adolescentes, de entre 6 y 18 años,  lo que permitió identificar las actividades realizadas por estos grupos de población además de, entre otros aspectos, la exposición de los menores al trabajo infantil.

El proyecto Proniño forma parte de la estrategia internacional de Telefónica en la lucha contra el trabajo infantil y la defensa de los derechos del menor. Más de 100.000 niños y adolescentes se benefician actualmente de estas iniciativas presentes en 13 países. En Brasil, se han desplegado cuatro líneas de intervención que además de la lucha contra el trabajo infantil, incluyen la atención a adolescentes que han cometido delitos y cumplen medidas socio-educativas en régimen abierto, la creación de redes sociales entre organismos que promueven la defensa de los derechos de estos grupos y el desarrollo de un portal web: www.promenino.org.br.

Más de la mitad de los entrevistados (67%) declaró realizar algún tipo de trabajo y, de este grupo, más del 70% alegó hacerlo en la calle, la gran mayoría recogiendo material reciclable. Cabe destacar el hecho de que más de la mitad de los niños que trabajan en la calle, con los riesgos que ello conlleva, tienen entre 5 y 9 años de edad. Según el IBGE, alrededor de 1,2 millones de niños con edades comprendidas entre 5 y 13 años ejercen alguna actividad laboral en Brasil.

La segunda actividad más citada por los entrevistados fue el trabajo doméstico, respuesta registrada de forma sistemática por el equipo a cargo de la investigación. El trabajo doméstico agrupa, en este estudio, a aquellos entrevistados que declararon realizar simultáneamente tareas tales como cuidar de sus hermanos, limpiar la casa y hacer o calentar la comida, sin supervisión de un adulto, durante los días laborables o la semana completa. “Muchos estudios sobre trabajo infantil no tienen en cuenta las actividades domésticas porque no están remuneradas. Pero cuando esa práctica ocupa una parte importante del tiempo del niño y exige de él responsabilidades que corresponden a un adulto, puede repercutir negativamente sobre su desarrollo”, explica Sérgio Mindlin, presidente de la Fundación Telefónica.

Según la investigación de la Fundación Telefónica, prácticamente todos los niños entrevistados (98,9%) están matriculados en la escuela pero se observa un desfase preocupante en la relación edad/curso. Más de una cuarta parte de los adolescentes con edades comprendidas entre 12 y 15 años sigue cursando primer ciclo de enseñanza básica (1º a 5º curso) y más de la mitad de los adolescentes mayores de 15 años cursa estudios primarios, un desfase muy superior a la media del Estado de São Paulo. Según datos aportados por la Fundación Seade, el porcentaje de jóvenes de 15 a 17 años que, en 2006, cursaba enseñanza media era del 66,3%.

Los entrevistados participan en proyectos de lucha contra el trabajo infantil patrocinados por la Fundación Telefónica en las ciudades de Embu, Guarulhos, Diadema, Campinas, Ribeirão Preto, Araçatuba, Mococa, Guaíra, Hortolândia, Bebedouro, Espírito Santo do Pinhal, Bauru, Ourinhos, Sumaré, Várzea Paulista, Santos y São Vicente. Las entrevistas se realizaron entre los años 2007 y 2008. Además del análisis cuantitativo, el estudio incluyó entrevistas cualitativas a niños y adolescentes que desempeñaban algún tipo de actividad laboral.

Los datos recopilados se han reunido en la publicación Retratos del Trabajo Infantil que, además de estadísticas y análisis de los datos, recoge declaraciones de los niños y adolescentes y reflexiones de especialistas en el tema. El material está disponible en la sección dedicada a la Lucha contra el Trabajo Infantil del Portal Proniño. (www.promenino.org.br).

Exposición al trabajo infantil
Este estudio no sólo ha puesto de manifiesto la magnitud del problema que representa el trabajo infantil entre los niños que participan en los proyectos financiados por la Fundación Telefónica en el estado de São Paulo sino el grado de exposición de esa población. “Conocer las situaciones que llevan a los niños a trabajar facilita la formulación de acciones de prevención”, señala Mindlin.

Entre los niños que declararon no trabajar en el momento de la entrevista, el 20,8% fueron considerados en situación de extrema vulnerabilidad. Entre los indicadores evaluados que demostraron aumentar notablemente el riesgo de que el niño terminase siendo explotado laboralmente cabe destacar el que ya hubiese trabajado alguna vez o tuviese hermanos menores de 16 años trabajando.

Además de analizar el impacto de la precariedad socio-económica en el acceso precoz de niños y adolescentes al mundo laboral, las entrevistas pusieron de manifiesto la influencia de la familia en la percepción del “valor del trabajo”. Para Mindlin, estos datos evidencian las raíces socioculturales del problema. “En los suburbios urbanos, ser un “trabajador”, además de un valor en sí mismo, es percibido como lo contrario a ser un “vagabundo” y, en particular, a ser un “delincuente” dado el riesgo que entraña la proximidad de las redes criminales tan frecuentes en los barrios periféricos.

Logros de los proyectos de lucha contra el trabajo infantil
La realización del estudio en dos fases permitió evaluar la contribución de los proyectos a la erradicación del trabajo infantil. Algo más de mil niños participaron en este estudio de dos años de duración. De los 553 entrevistados que alegaron trabajar en el curso de la primera fase, un 42% había dejado de hacerlo cuando volvió a ser entrevistado en la segunda. De los que declararon no desarrollar una actividad laboral durante la primera entrevista, dos tercios continuaban sin hacerlo en la fecha de la segunda, lo que representa un índice de  prevención del 68%. Si establecemos una correlación entre el número de niños que dejó de trabajar y el número de niños que comenzó a hacerlo entre la primera y la segunda fase del estudio, se observa un descenso del 12% en el índice de retirada de la vida laboral.

Pero, más allá de las ayudas a la familia, el estudio demostró que los niños beneficiados por los proyectos auspiciados por el Programa Proniño de la Fundación Telefónica han tenido acceso a otras redes de protección como escuelas, organizaciones asistenciales y comunitarias o servicios de los Consejos Tutelares y de políticas sociales. Los entrevistados, sin embargo, no perciben estos beneficios como parte de una misma estrategia de protección social. “Las cifras no dejan lugar a dudas de la importancia de la contribución de las familias, escuelas y organizaciones pero los elevados índices de vulnerabilidad social exigen un mayor esfuerzo de ampliación, cualificación y, principalmente, de articulación de los servicios existentes”, concluye Mindlin.

http://www.fundacaotelefonica.org.br/
http://www.fundacaotelefonica.org.br/pro-menino.aspx