Los grandes protagonistas de Proniño son todos los niños
y adolescentes de Latinoamérica que día tras día
ven vulnerados sus derechos porque son obligados a trabajar y ven negada
una educación de calidad.
Por eso el Programa Proniño ofrece las facilidades necesarias
para la escolarización de los niños, niñas y adolescentes
que trabajan o que están en riesgo de ingresar en el mercado
laboral. Esto incluye no sólo la entrega de uniformes y material
escolar, sino también un seguimiento sanitario y un refuerzo
nutricional que, en muchos de los casos, los menores no tienen cubiertos.
Además, los centros desarrollan actividades didácticas
que fomentan el buen uso del tiempo libre, evitando así posibles
conductas de riesgo.
En ocasiones estos menores conviven además en una situación
de precariedad social y familiar, por eso es también necesario
llevar cabo una acción integrada con la familia, la escuela
y la comunidad. El programa trabaja para generar vías alternativas
de ingresos económicos, en la formación ocupacional,
así como en la transformación de patrones culturales
que justifican el trabajo infantil.