Horacio Coppola

Una exposición de Fotografía de la Colección Telefónica
 

Una muestra de 109 imágenes y cuatro películas sobre la obra de Horacio Coppola (Buenos Aires, 1906 –2012), el mejor representante de la fotografía argentina del siglo XX.

21 de abril - 21 de junio 2016

Sala Vimcorsa del Ayuntamiento de Córdoba

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  • El afán por la modernidad encuentra en Horacio Coppola (1906-2012) el mejor representante de la fotografía argentina del siglo XX. Coppola hizo de la fotografía un lenguaje artístico autónomo, que se realiza a través de la geometría, la abstracción y las arquitecturas urbanas.

 

La sala Vimcorsa del Ayuntamiento de Córdoba y Fundación Telefónica presentan el 21 de abril hasta el 21 de junio de 2016 “Horacio Coppola. Una exposición de fotografía de la Colección Telefónica”, una muestra de 109 imágenes y cuatro pequeñas películas de Horacio Coppola (Buenos Aires, 1906 –2012), el mejor representante de la fotografía argentina del siglo XX. La exposición podrá verse en la sala Vimcorsa del Ayuntamiento de Córdoba desde el 21 de abril hasta el 21 de junio de 2016. Fundación Telefónica mostró en 2008 la mayor exposición realizada hasta el momento en España y reveló su vocación moderna.

En total sintonía con los lenguajes artísticos de la Nueva Objetividad, el bonaerense Coppola frecuenta los últimos años de la Bauhaus, dirigida en aquel momento en Berlín por Mies Van der Rohe. Hacia finales de los veinte Coppola es responsable por romper totalmente con la tradición pictorialista. En la mayor exposición realizada hasta el momento en España, Fundación Telefónica reveló ya en 2008 en Madrid la vocación moderna de Horacio Coppola, que desde un primer momento hizo de la fotografía un lenguaje artístico autónomo, que se realiza a través de la geometría, de la abstracción y de las arquitecturas urbanas.

Horacio Coppola. Viena, 1933
© Horacio Coppola. Viena, 1933

La fotografía de Horacio Coppola

Reconocido como el fotógrafo de Buenos Aires por excelencia, el artista argentino, nacido en 1906, es responsable de introducir la primera mirada moderna en la historia de la fotografía argentina. ¿Qué significa exactamente ser moderno, en plenos años veinte y treinta del siglo pasado, en una “ciudad hormigueante, ciudad llena de sueños”?

Coppola revela una temprana vocación por la geometría y la abstracción, como vemos a partir de sus primeras fotografías a finales de los años veinte, en un inconfundible recorte vanguardista, en sintonía con las corrientes de la Nueva Visión. Su tránsito por la Bauhaus de Berlín, en 1932 y 1933, consolida esta mirada y lo pone en sintonía con las vanguardias artísticas internacionales. En el paisaje urbano de Horacio Coppola, tanto en el centro modernizante como en las orillas que confunden horizonte y cielo, el gran personaje es sin duda la propia ciudad. Son las multitudes, las instantáneas de los cuerpos y los movimientos de los transeúntes quienes dejan un registro del tiempo a través de los signos de la moda. Es una ciudad que, fotografiada desde sus diversos grupos sociales y registros arquitectónicos, se impone en su visión de totalidad al registro individual de los que se acaban convirtiendo en sus propios personajes.

El diseño fundacional cuadriculado de la ciudad se verticaliza vertiginosamente y Coppola, en 1936 y con ocasión del IV Centenario de la capital Argentina, se dedica a hacerle un registro total. En las cartografías urbanas de Horacio Coppola vamos al encuentro de una ciudad moderna, recortada por la verticalización de los edificios, donde se mezcla la luz natural y el artificialismo del neón, y donde los cortes geométricos de los toldos protegen las vitrinas con maniquíes. Estamos frente a la foule baudelairiana de una ciudad que revela en la primera mitad del siglo XX una vocación europeizante y cosmopolita.

 

Horacio Coppola. Calle Corrientes esquina Uruguay, 1936
© Horacio Coppola. Calle Corrientes esquina Uruguay, 1936

 

Otra de las grandes iniciativas de las conmemoraciones del Cuarto Centenario fue la construcción del Obelisco y el ensanche de la calle Corrientes, convertida en una de las avenidas emblemáticas de la ciudad. Absolutamente fascinado por el Obelisco, Horacio Coppola, fundador en 1929 del primer Cine Club de Buenos Aires, realiza una obra maestra de carácter constructivo, la película: “Así nació el Obelisco”.

El vínculo de la mirada moderna con la arquitectura y con la ciudad es lo que marcó la carrera de algunos gigantes de la fotografía y del cine modernos: el París de Atget, Brassaï, Krull y Kertész; Berlín: Sinfonía de una gran ciudad (1927), de Walther Rutmann; la Nueva York de Stieglitz, Strand y Abbot, y finalmente, los Buenos Aires de Horacio Coppola. Esta exposición pudo verse por primera vez en Fundación Telefónica, en Madrid, en abril de 2008, y después ha viajado a Pontevedra, Logroño, Granada y Almería.

Horacio Coppola. Películas. 

TRAUM (El sueño)

Cuando Horacio Coppola en 1933 rueda en Berlín Traum (El sueño) con la colaboración en los papeles protagonistas de Ellen Rosenberg y Walter Auerbach, ambos compañeros y estudiantes como él en la Bauhaus, lo hace con el mismo criterio empleado en las imágenes fijas características durante esta época de la institución. La película tiene una duración de 1’ 52” y, como su nombre indica, se presentan imágenes oníricas, al estilo de las realizadas por los expresionistas y surrealistas de la época -Buñuel, Man Ray, Picabia…-, y con el estilo experimental que las caracteriza.

PONTS DES ARTS (Un dique del Sena)

En 1934 rueda Ponts des Arts (Un dique del Sena), filmada en París. La película tiene una duración de 3’ 97” y Coppola, como un observador omnisciente, efectúa un recorrido que abarca el puente, la vida  de la gente humilde que transita y habita el dique, sin solución de continuidad, a modo de Berlín: Sinfonía de una gran ciudad  (1927), el film de Walter Ruttman.

A SUNDAY IN HAMPSTEAD HEATH (Un domingo en Hampstead Heath)

En Inglaterra rodará en 1935 A Sunday in Hampstead Heath  (Un domingo en Hampstead Heath), la película más extensa de esta serie, considerado su primer documental, ya que tiene una duración de 9’ 30”minutos. Coppola trabaja en ese  momento inspirado en lo que el fotógrafo Bill Brandt estaba haciendo en relación con la situación social que se vivía por aquellos tiempos en Inglaterra.

ASÍ NACIÓ EL OBELISCO

En 1936, establecido ya en Buenos Aires, rodará la película Así nació el Obelisco, (6’ 91”) por encargo del entonces intendente de la ciudad de Buenos Aires, Mariano de Vedia y Mitre. Film en el que  trabaja con primeros planos y vistas generales de la ciudad, es el registro documental más artístico del emblemático monumento. Destaca una toma muy significativa, la realizada desde el interior de la estructura del obelisco a medida que va subiendo, para culminar en una vista panorámica que muestra una metrópoli en ciernes, con los altos edificios que se erigen solitarios en el conjunto urbano de Buenos Aires.

 Más información

Hipódromo, La Plata, 1938 (izda.) y Calle Florida a las 20 hs., 1936 ©Horacio Coppola
Hipódromo, La Plata, 1938 (izda). C/ Florida a las 20 hs.1936 (dcha)

ANEXO

Horacio Coppola. Perfil biográfico

Nació Coppola en Buenos Aires, el 31 de julio 1906, en la célebre calle Corrientes, en el seno de una familia acomodada de inmigrantes italianos, dedicados a la artesanía, que le transmitieron el gusto por las artes, así como la capacidad de observar la realidad y reflejarla sin artificios. Interesado en el cine, en 1929 fundó el primer Cine Club de la ciudad, y más tarde rodó varias películas y documentales.

Dirigió la revista Clave de Sol (1930-1931) y formó parte de un nutrido círculo de intelectuales y artistas del siglo XX junto a Alfredo Guttero, Xul Solar, Leopoldo Marechal, Victoria Ocampo, Ezequiel Martínez Estrada, Jorge Romero Brest y Jorge Luis Borges, para el que hizo las fotografías que aparecieron en la primera edición de su obra Evaristo Carriego, en 1930. Viajó por el Viejo Continente, observando los cambios modernos de comienzos de los años 30, y asistió al Departamento de Fotografía de la Bauhaus en Berlín, dirigido por Walter Peterhans. Los retratos de las metrópolis, las vanguardias, el gusto por la Nueva Visión fue el equipaje que traería consigo a su vuelta a Buenos Aires, en 1936. Vendrían con él, además, su primera mujer, la fotógrafa alemana Grete Stern y su cámara Leica. Es entonces cuando comienza a fotografiar la ciudad, por encargo de la Municipalidad. Ese trabajo culminaría en su libro Buenos Aires 1936.Visión fotográfica. Después, entre otros, vendrían Esculturas de Antônio Francisco Lisboa, o Aleijadinho (1955), Cuarenta años de fotografía (1969), Imagema. Antología fotográfica 1927-1994 (1994), El Buenos Aires de Horacio Coppola (IVAM, Valencia, 1996), Buenos Aires años 30 (Galería Jorge Mara-La Ruche, 2005) y Horacio Coppola. Fotografía (Fundación Telefónica, 2008), junto a numerosas exposiciones internacionales, en Latinoamérica, EE.UU, Europa…, que mostrarían su fecundo trabajo.

Volvió de nuevo a Europa en 1946, y luego en 1967. Y en 1971 viajó por Estados Unidos, México y Guatemala. Divorciado desde hacía años, en 1959 contrajo segundas nupcias con la pianista Raquel Palomeque. Ejerció como profesor de fotografía en Buenos Aires entre 1975 y 1982. Recibió el Premio Konex de Platino  en 1982, y el Gran Premio de Honor del Fondo Nacional de las Artes en 1985. Como homenaje por sus cien años de vida, en 2006, la municipalidad de Buenos Aires colocó fotografías gigantes de sus imágenes más famosas en los sitios donde fueron tomadas entre los años 1931 y 1936. Ya para entonces, desde 2003, era “ciudadano ilustre” de la ciudad. Falleció en su Buenos Aires natal el 18 de junio 2012.